Ginebra 2: concluye la reunión en Montreux. Ban Ki-moon le agradece al Papa

Entrevista a Mons. Tomasi, observador permanente de la Santa Sede delante la Onu y entes internacionales

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 810 hits

Ha concluido el primer encuentro preparatorio en Motreux para la conferencia de Ginebra 2, destinada a obtener con urgencia un alto al fuego entre actores del conflicto en Siria, como primer paso para lograr un gobierno de transición, una nueva Constitución y elecciones en las cuales los sirios puedan determinar su futuro.

La Santa Sede ha enviado a Mons. Silvano Tomasi, representante ante la Oficina de las Naciones Unidas e instituciones especializadas en Ginebra, que ayer ha presentado las propuestas, y a Mons. Alberto Ortega Martín, oficial de la Secretaría de Estado.

ZENIT entrevistó telefónicamente a Mons. Silvano Tomasi que indicó los desafíos que se están plantenado y las esperanzas que se abren, y reveló que el secretario general de las Naciones Unidas, el coreano Ban Ki-moon agradeció al papa Francisco por lo que está haciendo.

Eminencia, ¿cómo están procediendo las negociaciones? ¿hay señales de esperanza? ¿o es una babel en la que cada uno quiere lo suyo?

-- Mons. Tomasi. La situación es extremamente compleja, pero se entrevén algunas pequeñas señales positivas. La primera es que ayer estaban presentes de hecho, sea el Gobierno de Siria que la oposición. Y la comunidad internacional ha dado un mensaje muy fuerte, con la presencia de unos cuarenta Gobiernos y delegaciones. Casi todas ellas, excepto la de Australia y la de la Santa Sede, eran guiadas por sus ministros de Relaciones Exteriores.

Por lo tanto se ha manifestado la voluntad de la comunidad internacional. Comenzando por Kerry de Estados Unidos, Lavrov de Rusia y el secretario de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que ayer ha guiado la reunión. Vale a decir que fue una señal clara que dice basta a esta violencia y presiona a los sirios, puesto que ellos son quienes tienen que resolver el problema, iniciando con el alto al fuego.

Mañana aquí en Ginebra inicia el negociado concreto entre las delegaciones del Gobierno y de la oposición, para encontrar un futuro acuerdo. Es una situación difícil, muy complicada pero es necesario buscar que algo suceda.

La oposición está muy dividida. ¿Logra entretanto tener un portavoz?
-- Mons. Tomasi. La oposición no estaba toda representada en Ginebra, y sobretodo hay una voz común que quiere que estas fuerzas extranjeras, estos grupos violentos que luchan en Siria se vayan a su casa. Se habla incluso de más de sesenta naciones de las que provienen estos grupos de mercenarios y personas, inspiradas en extremismos, que llegan de países occidentales e islámicos, que son un factor de desestabilización y que complican mucho el negociado. Pero el punto importante es que las personas serias de la oposición y los representantes del gobierno parece que quieren dialogar.

¿Cómo se hace a controlar esa galaxia de grupos extremistas que llegan de otros países?
-- Mons. Tomasi. Una de las recomendaciones de la Santa Sede fue la de detener el flujo de armas y de dinero a todas las partes que están en conflicto, de manera que sea posible concentrarse en el derecho humanitario. O sea cortar el flujo de dinero que les llega a estos grupos extremistas.

Y Assad, ¿la transición, es posible?
-- Mons. Tomasi. El punto de partida deberían ser las conclusiones de la conferencia de Ginebra Uno realizada en junio de 2012. Ésta pide sustancialmente un Gobierno de transición, que se prepare una nueva Constitución y se realicen elecciones libres.

Partiendo de esta parte del primer documento conclusivo de Ginebra Uno, hay que dar un paso después del otro para concretizar aquel acuerdo que fue avalado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

¿Se abre una esperanza?
-- Mons. Tomasi. Veamos y recemos, porque la situación es muy complicada.

Ver el texto completo de la intervención de Mons. Tomasi en Ginebra 2