Gran interés ante la próxima visita del presidente de Rusia al Papa

El Patriarcado de Moscú espera un “reforzamiento de las relaciones”

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MOSCÚ, lunes 14 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- La visita que el presidente de la Federación Rusa, Dimitri Medvedev, realizará el próximo jueves 17 de febrero a Benedicto XVI en el Vaticano, ha despertado gran interés en Moscú, entre católicos y ortodoxos, según documenta la agencia rusa Interfax.

En declaraciones a esta agencia, Dimitry Sizonenko, secretario del Departamento de Relaciones Externas del Patriarcado de Moscú, mostró el deseo de la Iglesia ortodoxa de que la próxima reunión “promueva el diálogo entre el Vaticano y la Ortodoxia rusa”.

Si bien el diálogo ecuménico es independiente de las relaciones de Estado, Sizonenko recordó que el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas entre el Vaticano y la Federación Rusa dio un “nuevo ímpetu” al mismo.

Para los ortodoxos, el Papa Benedicto XVI “suscita especiales esperanzas de cooperación con la Iglesia ortodoxa”, subrayó el secretario, especialmente en dos temas, el terrorismo y la discriminación de los cristianos.

En este sentido, destacó la importante participación del gobierno de Rusia junto al de Italia en el caso Soile Lautsi, que pedía ante el Tribunal Europeo la prohibición de los cricufijos en las escuelas estatales. También destacó la “buena cooperación” entre las dos Iglesias en varios países europeos.

Por su parte, la embajada vaticana en Moscú mostró también su confianza en una mayor colaboración entre el Vaticano y la Federación Rusa en temas como la defensa de la vida y los valores morales.

“No puedo decir con exactitud qué temas exactamente se tocarán durante el encuentro del presidente ruso y el Papa, pero puedo decir que ante todo la visita será un símbolo de la hermosa y amistosa relación y cooperación, que existe y que parece crecer”, dijo el primer secretario de la Embajada, monseñor Visvaldas Kulbokas, a Interfax.

La visita “permitirá expresar, también en la parte del Santo Padre, las visiones compartidas por Rusia y la Santa Sede sobre la protección de la vida y los valores morales en el ámbito internacional”.

Aunque se trata de una mera visita de Estado y no tiene connotaciones religiosas, afirmó Kulbokas, las relaciones bilaterales “tienen en cuenta las relaciones amistosas y fraternales entre ambas Iglesias”.

Se trata de la segunda visita del presidente de la Federación Rusa en prácticamente un año, lo que ha supuesto un cambio histórico en las relaciones entre ambos Estados.

De hecho, la anterior visita de Dimitri Medvedev a Benedicto XVI, el 3 de diciembre de 2009, supuso el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas entre la Santa Sede y Rusia, con el intercambio de embajadores, que se realizó el pasado mes de junio.

Por Inma Álvarez