Grito desesperado de los líderes cristianos por la paz en Tierra Santa

Pascua, fiesta de liberación; no de luto, exigen

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JERUSALÉN, 9 abril 2001 (ZENIT.org-FIDES).- Todos los Patriarcas y obispos cristianos de las diferentes Iglesias de Jerusalén han dirigido un nuevo y apremiante llamamiento a la paz, tras los sangrientos enfrentamientos que tuvieron lugar la semana pasada.



Los líderes cristianos de Tierra Santa piden ante todo el fin del cierre de las ciudades y aldeas palestinas como muestra de «buena voluntad» por parte de las autoridades israelíes y palestinas y «el respeto de las decisiones internacionales».

«Al celebrar juntas todas las Iglesias de Jerusalén las fiestas pascuales, en este primer año del nuevo milenio, afirman que la Pascua es una experiencia de liberación. Es el triunfo de la vida sobre la muerte, de la paz sobre la violencia», explican los patriarcas y obispos.

Y sin embargo, en este Lunes Santo, el luto volvía a ser el color dominante en Tierra Santa. Un palestino de 45 años fue encontrado muerto cerca de la localidad cisjordana de Ramala, tras los enfrentamientos registrados ayer entre soldados israelíes y palestinos armados, según indicaron fuentes médicas.

Con este fallecimiento son ya 470 las personas que han perdido la vida desde el comienzo de la intifada el pasado 28 de septiembre: 385 palestinos, 71 israelíes, 13 árabes israelíes y un alemán.

«Con la mirada puesta en al único Dios que manifestó su poder sobre la esclavitud y la muerte –añaden los líderes cristianos--, nos dirigimos a todas las autoridades civiles y políticas para que acojan en sus corazones la buena voluntad y la buena fe que construye nuevas generaciones con renovada esperanza y perseverante confianza».

Por eso, «rezamos para que se ponga fin a las injustificables muertes que plagan nuestras sociedades. Rezamos para que terminen inmediatamente todos los castigos colectivos, especialmente para que se levanten los bloqueos de las ciudades y aldeas palestinas. Rezamos por la buena voluntad de palestinos e israelíes --de judíos, cristianos y musulmanes-- de trabajar activamente por la justicia y la paz. Rezamos para que el vecino deje de ser visto como un enemigo, y pase a ser concebido como hermano o hermana con el que hay que construir una nueva sociedad».

El mensaje está firmado por los doce mayores exponentes de las Iglesias cristianas. Por parte católica, lleva la firma del patriarca Latino de Jerusalén, monseñor Michel Sabbah, por el Custodio de Tierra Santa, el padre Giovanni Battistelli, por el obispo Paul Nabil Sayyah, del exarcado patriarcal maronita, por el obispo Maximos Sallum, del exarcado patriarcal de greco-latino (Melquita) y por el obispo André Dikran Bedoghiyan, del patriarcado de los Armenios.

Los demás firmantes son patriarcas y obispos ortodoxos, así como los líderes de Iglesia episcopal de Jerusalén y del Medio Oriente, y de la Iglesia luterana evangélica.

El líder palestino Yasser Arafat presentó el sábado sus felicitación por la Pascua al primer ministro de Israel, Ariel Sharon, quien respondió que las negociaciones de paz sólo serán reanudadas cuando acabe la violencia en la región. Ha sido el primer intercambio directo de entre Arafat y Sharon en el último mes. Este gesto, sin embargo, no ha servido para detener los intensos combates que se registran en Cisjordania y la Franja de Gaza.