Guerra civil en Egipto causa 200 muertes

Últimos esfuerzos de la comunidad internacional

Milán, (Zenit.org) Abraham Cutipa Galindo | 902 hits

Una guerra civil que nadie la frena. Tras el golpe militar organizado por el jefe del Ejército, Abdel Fatah contra el expresidente egipcio, Mohamed Morsi, los enfrentamientos entre el pueblo egipcio dividido y las Fuerzas Armadas han causado la muerte de 200 personas y miles de heridos desde el 3 de junio a la actualidad.

Ante este derramamiento de sangre, los líderes políticos y las fuerzas armadas se rehusan a poner en libertad a los exponentes de los Hermanos Musulmanes y al depuesto Morsi y en consecuencia, cientos de miles de los seguidores de Morsi salieron a las calles para continuar sus protestas en todo Egipto.

Mientras que uno de los exponentes de los Hermanos Musulmanes, Sawfat Hegazy, amenazó que continuarán en las calles hasta que liberen a Morsi. Por ello, es fundamental la presencia de diplomáticos internacionales que contribuyan a llegar a un acuerdo para la reconciliación nacional.

Diplomacia europea

El pueblo egipcio llora a sus muertos. Frente a los enfrentamientos de un pueblo dividido ahora se busca una salida diplomática, mediante la representante de la Comunidad Europea, Catherine Ashton, quien se entrevistó por dos horas con el expresidente Morsi. Según la Agencia Euronews, Ashton invocó a la calma y al diálogo.

Para los líderes políticos egipcios, los representantes de la sociedad civil y los militares, Catherine Ashton es una pieza clave para negociar y buscar un acuerdo entre las partes en conflicto, ya que debido a las protestas el país está paralizado.

Por su parte, el ministro del Exterior francés, Laurent Fabius, pidió la liberación de Morsi y de los representantes de los Hermanos Musulmanes, según rifiere el portal Europa Press. Fabius en conferencia de prensa también exigió el cese de la violencia.

Michele Brignone, secretario científico de a Fundación Internacional Oasis, hace un análisis sobre el partido islámico y la democracía en Egipto afirmando que "..la relación entre el partido islámico y la democracia no está en grado de construir un sistema autenticamente democrático”. Efectivamente, los países del Medio Oriente son democracias jóvenes dónde falta impulsar la educación en esa dirección, fortalecer las instituciones públicas y los partidos políticos.

La esperada reconciliación nacional sólo se concretará con la buena voluntad del presidente interino Adli Mansur, el jefe del Ejército Abdel Fatah al Sisi, el primer ministro Hazem el Beblaui, el ministro de Exteriores Nabil Fahmi, la oposición, los representantes de la sociedad civil y la diplomacia internacional, quienes tendrán que dejar de lado el interés personal y el orgullo, para culminar con una guerra civil que solo está generando más divisiones, pobreza, muerte y retraso a la economía del pueblo egipcio.