Hacia una productora de televisión católica europea

Conclusiones de la visita de obispos a la radiotelevisión católica italiana

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ROMA, 18 mar 2001 (ZENIT.org).- La visita de una delegación de obispos europeos a la sede de la radiotelevisión católica italiana se convirtió en un paso adelante hacia la configuración de un proyecto de empresa productora televisiva para Europa inspirada en el humanismo cristiano.



Miembros de la Comisión de Medios de Comunicación del Consejo de las Conferencias Episcopales de
Europa (CCEE) visitaron ayer la sede romana de «Sat 2000» (televisión) y «Blu Sat 2000» (radio), promovida por la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).

Una ocasión que permitió al director general de los dos canales , Emanuele Milano, lanzar una idea (o como el mismo la ha definido «un sueño») continental: una sociedad europea que produzca programas destinados a los canales de televisión católicos de los diversos países.

La visita a los estudios de la delegación europea, presidida por monseñor Crispian Hollis, obispo de Portsmouth, Reino Unido, proporcionó a los visitantes una idea de lo que ha realizado la emisora radiotelevisiva de los católicos italianos en sus tres años de existencia: 15.000 horas de transmisión televisiva, cinco mil de las cuales autoproducidas, a las que se añaden las de radio, Blu Sat, que transmite 24 horas al día.

En estos momentos, «Sat 2000» ha entablado contactos con Francia, Polonia y próximamente con España para realizar coproducciones.

Según Emmanuele Milano, los caminos para la creación de una sociedad productora podrían ser dos: «La creación de una televisión vía satélite de las Iglesias de Europa, con algunos espacios comunes y otros reservados a las distintas comunidades y áreas lingüísticas; o la fundación de una productora».

Lo que está claro, según Milano, es que «las transmisiones televisivas tienen costes cada vez más elevados y sólo la unión de fuerzas puede garantizar elevados niveles de calidad».

En el Sínodo de los Obispos de Europa, celebrado en octubre de 1999 en Roma, numerosos prelados presentaron ante la asamblea general la necesidad de emprender una iniciativa televisiva conjunta entre las Iglesias locales europeas.