''Hay que afrontar con valentía el problema del sufrimiento''

Semana de las Ciencias Biomédicas en las universidades de Roma

Roma, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 1018 hits

En el ámbito de las Semanas Culturales, promovidas por la oficina para la Pastoral Universitaria del Vicariato de Roma, ha tenido lugar la Semana de las Ciencias Biomédicas del 17 al 23 de marzo. La iniciativa, que ha tenido como tema "La fe teologal y el cuidado del hombre", implica a través de congresos y encuentros a todas las universidades públicas, privadas y pontificias de la capital.

En la presentación del curso afirman que, "en el ámbito del las Ciencias Biomédicas, es necesario sostener un diálogo fecundo entre fe y razón dando el primado a la Verdad que no cambia a lo largo de la historia.

Para entender un poco más y profundizar en esta Semana de las Ciencias Biomédicas, ZENIT ha hablado con el profesor Sergio Bernardini, médico y profesor de la Universidad Tor Vergata, que forma parte del comité organizador de este iniciativa.  

¿Cómo comenzó la idea de organizar esta semana?

--Bernardini: Las Semanas Culturales, articuladas en los diferentes ámbitos disciplinarios, se desarrollan ya desde hace varios años promovidas por la Oficina de la Pastoral Universitaria de la Diócesis de Roma y de los profesores de las universidades romanas. El título de este año, "Fe teologal y Sociedad globalizada" quiere poner al centro de la reflexión la fuerza de la fe teologal para la sociedad y la cultura contemporánea.

¿Cuáles eran los objetivos de este curso?

--Bernardini: Sobre todo subrayar el hecho de que la fe teologal continúa ofreciendo al hombre contemporáneo, perdido y en la búsqueda constante de un "significante", la posibilidad de comprenderse a sí mismo y de responder a las cuestiones fundamentales sobre la vida. Dar de nuevo un mensaje de esperanza, llamar de nuevo al compromiso y la responsabilidad en el amor y en la caridad. La responsabilidad de los laicos cristianos en el ámbito del servicio y del testimonio para una nueva evangelización se hace ahora aún más gran que estamos viviendo el Año de la Fe y al mismo tiempo el 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II.

¿Cuáles han sido los seminarios más relevantes?

--Bernardini: Los seminarios desarrollados en las diferentes universidades romanas han profundizado entre la fe teologal y el pensamiento filosófico, las culturas, los procesos económicos globalizados, la educación en la sociedad compleja, el cuidado del hombre en su unidad de persona, el arte.

En la presentación del curso se dice que "en el ámbito de las Ciencias Biomédicas el testimonio y el compromiso por la nueva evangelización se han convertido en indispensables para la preservación de la identidad misma del hombre", ¿cómo se puede trabajar en la nueva evangelización en el ámbito del cuidado del hombre?

--Bernardini: La nueva evangelización puede influir profundamente sobre el cuidado del hombre subrayando el primado de la consciencia respecto a las elecciones que tienen que ver con el fin de la vida, la autodeterminación de los cuidados, el testamento biológico, la fecundación asistida, la identidad del cuerpo, el aborto, la eugenesia y en general la humanización de las ciencias médicas.

En su opinión, ¿hay conciencia y conocimiento en la sociedad sobre la dimensión ética en las curas paliativas?

--Bernardini: Por desgracia no lo suficiente todavía, este tema debe ser abordado también debatiendo con más valentía el problema del sufrimiento que el mundo contemporáneo tiende a eliminar del pensamiento común.

¿Cuáles han  sido las conclusiones del congreso?

--Bernardini: Sobre todo hemos tenido una notable participación también de personas lejanas de la fe o que se habían alejado. El debate en las diferentes áreas disciplinarias ha sido muy intenso y esto nos lleva a tener más confianza en el hecho de que un compromiso renovado de todas las "personas de buena voluntad" pueda comenzar una nueva fase formativa y educativa en las universidades que pongan en el centro al hombre y su deseo de "ser algo más" que sólo la fe teologal y el caminar junto a Jesús en la historia pueden asegurar.