Hay que reforzar el diálogo interreligioso

Declaraciones del ministro general de los franciscanos

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 27 octubre 2011 (ZENIT.org).- Fray José Rodríguez Carballo, gallego, ejerce hoy de anfitrión de la Jornada conmemorativa de Asís. El encuentro recuerda la inédita y audaz reunión interreligiosa y ecuménica, promovida por Juan Pablo II, hace veinticinco años para pedir a Dios por la paz en el mundo, recordando un no menos audaz impulso creyente de san Francisco yendo a visitar al sultán para hablar de paz, en el siglo XIII.

Benedicto XVI ha sido recibido en la ciudad de san Francisco por fray José Rodríguez Carballo, ministro general de la Orden de Frailes Menores. El general hace unas declaraciones al diario español La Razón, publicadas hoy jueves, en las que afirma que “hoy más que nunca es urgente abrir nuevos caminos de diálogo con los otros cristianos, con los creyentes de otras religiones y con las personas de buena voluntad”.

Sobre lo que espera de esta jornada, fray Rodríguez Carballo declara: “Que el diálogo interreligioso y el diálogo ecuménico se refuercen. La jornada de Asís de 1986 es una etapa histórica en este campo. Lo que se inició entonces no es algo concluido, es más bien un inicio que está llamado a continuar. Hoy más que nunca es urgente abrir nuevos caminos de diálogo con los otros cristianos. La paz es algo que afecta a todos y su construcción es algo que todos han de asumir con responsabilidad. Es la hora de reforzar los caminos de diálogo ya existentes. Es mucho lo que nos separa a los creyentes, pero igualmente es mucho lo que nos une”.

Niega el peligro de sincretismo porque los cristianos tienen claro que “la paz, como la verdad, tienen un nombre: Jesucristo. La Jornada de Asís no puede interpretarse como un encuentro sincretista. Juan Pablo II convocó aquella primera jornada invitando a todos los líderes religiosos con un objetivo: mostrar que el diálogo basado en la experiencia religiosa es posible. Cuando en 1219 san Francisco se presentó ante el sultán Melek el Kamil lo hizo como creyente en Cristo. Por su parte el sultán se presentó como seguidor del islam. Se encontraron dos creyentes y eso hizo posible el diálogo”.

Sobre la guerra, afirma que “es siempre injusta”. “Más todavía –añade- las guerras de religión. Francisco, y otros muchos cristianos como él, nos recuerdan que la profunda relación con Dios lleva a reconocer a los demás”.

Y concluye afirmando la plena actualidad del Poverello: “El 'espíritu de Asís' nos lleva a asumir las actitudes de Francisco expresadas en la llamada 'Oración de la paz'. La lógica y el espíritu de Asís consisten en 'poner amor donde haya odio, perdón donde haya rencor, y unión donde haya discordia, paz donde haya guerra'”.

Por Nieves San Martín