''Hemos sido capaces de hacer una red de amistad con las diferentes Iglesias y comunidades''

Un diálogo urgente con el promotor del ecumenismo en la Santa Sede, cardenal Kurt Koch, a pocos días de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (I)

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) José Antonio Varela Vidal | 1433 hits

El 18 de enero comienza la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que se extiende hasta el próximo viernes 25. Con motivo de esta fecha, el papa Benedicto XVI preside cada año una celebración litúrgica en la Basílica de san Pablo en el Vaticano, con los líderes de las más importantes iglesias cristianas. El objetivo común es claro: avanzar en la unidad.

Esta actividad bien puede desarrollarse también en diócesis, parroquias, movimientos, colegios y seminarios, o allí donde exista una iglesia cristiana con la cual dialogar y reunirse para rezar… Este esfuerzo --que nace en el siglo XIX por iniciativa de la Iglesia Anglicana--, ha encontrado a un gran propulsor en la Santa Sede, que trabaja palmo a palmo con el Consejo Mundial de las Iglesias para elegir un tema anual y ofrecer materiales de reflexión y oración.

El ente encargado para promover esta feliz iniciativa en toda la Iglesia Católica, es el Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos. ZENIT dialogó con el presidente, el cardenal suizo Kurt Koch, quien tiene a su cargo también el importante diálogo con el Judaísmo.

Ofrecemos a nuestros lectores la primera parte de la entrevista.

¿Cómo comienza la historia de esta Semana de oración?

--Cardenal Koch: La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos comenzó en el siglo XIX. Fue una iniciativa ecuménica de los anglicanos, aceptada por la Iglesia católica con el papa León XIII. Después se convirtió en una buena costumbre y hoy es el evento más importante del año para el ecumenismo, porque la oración por la unidad es la base de todo el movimiento ecuménico. Sabemos que el Decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II habla del "ecumenismo espiritual", que es el corazón de todo.

¿Cuántas Iglesias cristianas responden a este llamado?

--Cardenal Koch: La preparación que hacemos es en conjunto con el Consejo Mundial de las Iglesias, y creo que muchas Iglesias y comunidades eclesiales hacen esta oración, pero no estoy seguro si todos participan.

Justamente, el tema de este año es “caminar juntos”. ¿Cuáles son los esfuerzos más importantes de los últimos años?

--Cardenal Koch: Después de cincuenta años, es decir, después de la apertura, hemos sido capaces de recoger mucho fruto. Ahora tenemos dieciséis diálogos con dieciséis otras Iglesias y comunidades eclesiales en el mundo. Hemos sido capaces de hacer una red de amistad con las diferentes Iglesias y comunidades eclesiales, quienes ya no son enemigos, sino que se reconocen como hermanos y hermanas; esto crece esencialmente sobre los cimientos del bautismo, que es el verdadero fundamento de todo.

Pero no es suficiente todavía, ¿verdad?

--Cardenal Koch: La aceptación mutua del bautismo es el puente de todo el movimiento ecuménico. Está claro que después de cincuenta años no ha sido posible alcanzar el objetivo del ecumenismo, que es la unidad visible de todos los cristianos de todas las Iglesias.

¿Hay elementos comunes en el culto?

--Cardenal Koch: Creo que por un lado hay una diferencia en el ecumenismo con las Iglesias ortodoxas, también orientales; y por otro lado con las Iglesias que nacieron de la Reforma. Con todas las Iglesias orientales se tiene un fundamento base en la fe común, pero tenemos una cultura diferente. Con las Iglesias que nacieron de la Reforma, no tenemos la misma comunidad en la fe, pero tenemos la misma cultura. Y esta diferencia tiene una importancia muy grande en los contenidos del diálogo.

Y lo mismo sucede en la liturgia...

--Cardenal Koch: Para los católicos, es posible orar con todos los cristianos sobre la base del bautismo, incluso con muchos ortodoxos. He ido a Constantinopla para la fiesta de san Andrés y he participado siempre de la liturgia con una gran acogida de parte de los patriarcas. Pero por otro lado, hay algunos ortodoxos que dan la impresión de que no es posible orar junto con los católicos...

En cuanto al tema de la libertad religiosa, por lo cual muchos cristianos sufren, ¿cuál debería ser la actitud en estas situaciones?

--Cardenal Koch: Creo que es muy importante la declaración del Concilio Vaticano II sobre la libertad religiosa de la persona humana. Este es un gran compromiso con nuestras Iglesias, de profundizar y apoyar la libertad religiosa para todos los cristianos de todos los países. El reto es muy grande porque de la mayoría de los creyentes en el mundo que están siendo perseguidos por razones de fe, el 80% son cristianos.

Algunos de los cuales ya han muerto o padecen cárcel de por vida…

--Cardenal Koch: En este sentido, el beato Juan Pablo II habló de un "ecumenismo de los mártires". Para mí esto es una idea muy profunda, porque todas las comunidades eclesiales tienen sus propios mártires. El martirio vive ya --en palabras de Juan Pablo II-- una "plena comunión", y nosotros en la tierra todavía no... Así, la oración de los mártires en el cielo puede ayudar a profundizar la unidad y el ecumenismo en la tierra.

Para participar en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2013: www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/chrstuni/weeks-prayer-doc/rc_pc_chrstuni_doc_20120611_week-prayer-2013_sp.html