Heridos en la catedral sirocatólica de Bagdad, recibidos por el Papa

Benedicto XVI ofrece “cercanía, consuelo y oración” a todos los expatriados iraquíes

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 1 de diciembre de 2010 (ZENIT.org).- Benedicto XVI recibió privadamente este miércoles a un grupo de heridos del atentado terrorista contra los fieles reunidos en la celebracíón eucarística el 31 de octubre pasado, en la catedral sirocatólica de Bagdad, Iraq.

La noticia fue confirmada a ZENIT por el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede Federico Lombardi SI, en una declaración en la que explica que los heridos fueron recibidos por el Papa “aparte, en la salita, tras la audiencia” general celebrada en el Aula Pablo VI.

El portavoz vaticano precisó que “había una cincuentena de personas”.

Veintiséis personas heridas en la masacre de la catedral sirocatólica de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fueron hospitalizadas en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma.

En total, los heridos acogidos en el hospital romano son dieciséis mujeres, tres niños y siete varones, que se trasladaron desde Bagdad por vía aérea, junto a veintiún familiares

Como ya informó ZENIT en su momento, mientras se celebraba la misa, un grupo de hombres armados irrumpieron en la catedral de rito sirocatólico. El balance del atentado fue de cincuenta y ocho muertos y más de cien heridos, a consecuencia también del  intento de las fuerzas iraquíes de liberar a los fieles, mantenidos como rehenes durante cinco horas.

Al encuentro con el Papa de este miércoles, asistió también el arzobispo Filoni, que “ya había ido a visitar a los heridos al Gemelli hace unos días, tras su llegada, y que se siente especialmente cercano al pueblo y a los cristianos iraquíes, ya que fue nuncio en Iraq durante la época más dramática del conflicto”, informó el padre Lombardi (ver: http://www.zenit.org/article-37334?l=spanish).

“El Papa saludó a todos uno a uno y dijo algunas palabras improvisadas de cercanía, consuelo y oración –subrayó el portavoz vaticano--. Ellos le enseñaron las fotografías de algunas víctimas del atentado”.

El padre Lombardi explicó que “hubo un ulterior modo de manifestar la gran cercanía y preocupación del Papa y de la Iglesia universal por la suerte de los cristianos, no sólo en Iraq sino en las otras zonas de Medio Oriente y del mundo, en las que son víctimas de violencia e injusticia”.

La hospitalización de las víctimas iraquíes, organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano en colaboración con el Policlínico Universitario Gemelli, por invitación del secretario de Estado vaticano cardenal Tarcisio Bertone, siguió a la de setenta y dos heridos trasladados desde Bagdad a París, Francia, tras la citada masacre.