Honduras: las bandas armadas, ''maras'', decretan una tregua

Importante mediación de la Iglesia

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 722 hits

El largo trabajo y el tejido de diálogo y negociación, en un trabajo discreto pero efectivo, ha dado sus frutos: monseñor Rómulo Emiliani, obispo auxiliar de San Pedro Sula, Honduras, confirmó que este martes, 28 de mayo, en la prisión de San Pedro Sula, al norte de país, las dos bandas armadas “Mara Salvatrucha” y “Barrio 18”, que están luchando entre ellas en el país, firmaron una tregua entre ellas, y pidieron que la sociedad les perdone y ofrecerán dialogar con el gobierno.

Líderes de las sangrientas pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Mara 18 (M-18) de Honduras pidieron perdón a los hondureños por sus crímenes y se manifestaron abiertos a una tregua para poner fin al terror que siembran en las principales ciudades. Los cabecillas de ambas bandas comparecieron por separado en el Centro Penal de San Pedro Sula, segunda ciudad de Honduras, con la presencia de los mediadores, el obispo Rómulo Emiliani, y el representante de la OEA, Adam Blackwell.

“Queremos ante Dios pedir perdón a la sociedad si en algún momento hicimos daños. Lo que queremos es trabajar, lo que queremos es paz con Dios, paz con nuestra sociedad y las autoridades”, afirmó uno de los miembros de la MS-13, que se identificó como Marcos.

Se trata de un paso adelante importante, como subraya el obispo en un comunicado: “Si Colombia está negociando con las guerrillas de las FARC, esa es la prueba de que se puede negociar, incluso con grupos ilegales, porque las instituciones no pueden pensar en quedarse sentadas a recoger los frutos de esto sin negociar”.

Monseñor Emiliani se mostró satisfecho de que las pandillas hicieran “una declaración pública de tregua, pidiendo perdón a la sociedad y abriéndose al diálogo con la policía”. “El gobierno tiene que ser el próximo en dialogar” y tomar iniciativas, dijo como conclusión.

Honduras es uno de los países más violentos del mundo. De hecho, el último informe público sobre la violencia registró 85 homicidios por cada 100 mil habitantes.

El país experimenta una situación de violencia, en gran parte causada por el enfrentamiento entre bandas criminales. El trabajo de la Iglesia en las cárceles ha descubierto la posibilidad de proponer una coexistencia pacífica encabezada por los propios protagonistas, y ha dado prioridad a la labor pastoral en los centros de detención.

Apenas hace unos días el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, preguntó a todos los que se encontraban en la catedral de Tegucigalpa: “¿Como se vive en Honduras? Yo respondo: ¡con miedo!”. Por esta razón el cardenal invitó a la comunidad y a toda la población a trabajar para cambiar la situación de violencia. “Pero si no trabajamos por la justicia, será muy difícil vivir en paz”.