Huérfanos chinos discapacitados amenazados por el Gobierno

Una fundación advierte de que el orfanato está siendo usado para castigar a un obispo

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STAMFORD, domingo 23 de enero de 2011 (ZENIT.org).- Una organización con sede en Estados Unidos, que ayuda a los católicos en China, advierte de que el gobierno chino podría estar usando un orfanato de niños discapacitados para castigar al obispo que lo fundó.

La Fundación Cardenal Kung, anunció el pasado martes que un orfanato de jóvenes con discapacidad, fundado en la provincia de Hebei por el obispo Jia Zhiguo, se enfrenta con la amenaza inminente de un estrecho control por parte del Gobierno.

El obispo fundó la casa cuando, hace veinte años, un niño discapacitado fue abandonado delante de su casa y él lo acogió. Organizó a un grupo de 30 religiosas para que se encargasen de los pequeños. El orfanato alberga hoy a más de 100 jóvenes y niños, algunos de pocos meses.

El obispo Jia sufrió una persecución constante por parte del gobierno chino a causa de su negativa a adherirse a la Asociación Patriótica, grupo que aprueba la práctica religiosa en el país. Los católicos que no reconocen a la Asociación Patriótica han dado vida a la Iglesia “subterránea” o “clandestina”, fieles al Obispo de Roma.

El obispo Jia, que tiene 75 años, ha pasado varios años en prisión y ha sido arrestado 13 veces por su rechazo a adherirse a dicha Asociación. Su último arresto se remonta a marzo de 2009 y fue liberado en julio de 2010.

Incluso recientemente, el obispo ha mostrado su desconfianza hacia la Asociación, no asistiendo a una ordenación episcopal ilícita durante el pasado noviembre y a la octava Asamblea de los Representantes Católicos chinos en diciembre, un encuentro realizado con el fin de elegir un líder para la Asociación Patriótica y para la Asamblea de los obispos chinos.

Según una declaración de la Fundación Cardenal Kung, “probablemente por los continuos rechazos del obispo Jia frente a la Asociación Patriótica y al Consejo Nacional de Representantes Católicos, las autoridades chinas están tratando de castigarlo para destruir su fidelidad inquebrantable al Santo Padre, amenazando el bienestar de los 100 huérfanos que están bajo su cuidado y protección”

La Fundación recomienda contactar a las embajadas chinas para expresar apoyo al obispo y al orfanato.