“Inadecuada” la respuesta de los rosminianos a los abusos en el Reino Unido

El provincial pide perdón después de la transmisión de un documental de la BBC

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LONDRES, lunes 27 de junio de 2011 (ZENIT.org).- Tras la transmisión en el Reino Unido de un documental sobre los abusos que sufrieron 35 chicos a manos de cuatro sacerdotes rosminianos en los años 60 del siglo pasado, el provincial de la Orden en Inglaterra ha hecho pública una petición de perdón por los abusos y por “nuestra inadecuada respuesta”.

El documental, titulado Víctimas de los abusos: rompiendo el silencio, fue retransmitido el pasado miércoles por la BBC1 y tuvo como protagonistas a cuatro sacerdotes rosminianos que abusaron físicamente y sexualmente de chicos encomendados a sus cuidados, en una escuela de África y otra en Reino Unido.

Entre los sacerdotes que abusaron destaca el padre Christopher Kit Cunningham (1931-2010), que fue durante años el popular párroco de St. Etheldreda's en Londres. Los demás son el padre Bernard Collins, el padre Douglas Raynor y el padre William Jackson.

En 2009, un grupo de los chicos que sufrieron abusos se reunió con el padre David Myers, provincial de los rosminianos en el Reino Unido, para presentar la denuncia de los abusos.

El padre Myers intentó reconciliar a las víctimas con los agresores pero las víctimas dijeron que no hizo bastante.

Destacaron que cuando el padre Cunningham murió el año pasado no se hizo mención de sus muchos actos de abusos.

Los obituarios que citaban las pías virtudes del sacerdote son una de las razones por las que las víctimas han puesto una demanda a la orden de los rosminianos por millones de libras.

El padre David Myers declaró en una nota en la página web de la orden que pide perdón “sin reservas, en nombre de los hermanos rosminianos de Reino Unido a todos los que han sufrido”. “Estos abusos -observó- han representado una grave violación de la confianza para ellos y sus familias. Estamos consternados por lo que han sufrido”.

“Yo y todos mis hermanos estamos profundamente afectados por lo sucedido y reconocemos nuestra respuesta inadecuada”, afirmó.

“Estamos comprometidos con la asistencia pastoral y el apoyo a todos los que han sufrido abusos y con los procedimientos establecidos por la National Catholic Safeguarding Commission”.

Una declaración de esta Comisión afirmó haber reconocido “con preocupación y profundo pesar, el dolor y el daño que han provocado en tantas personas algunos miembros de la congregación rosminiana”.

Queremos animar a las víctimas que han sufrido cualquier tipo de abuso por parte de miembros de la Iglesia a dar un paso adelante y hacer que se escuchen y se comprendan sus historias”.

“La orden ya está trabajando para asegurar que sus prácticas de salvaguarda estén en plena consonancia con las políticas y los procedimientos de la Iglesia”, añadió.