Inaugurada la monumental iglesia dedicada a san Pío de Pietrelcina

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SAN GIOVANNI ROTONDO, jueves, 1 julio 2004 (ZENIT.org).- Desde ministros hasta humildes peregrinos participaron este jueves en la inauguración de una monumental iglesia construida en respuesta a uno de los deseos de san Pío de Pietrelcina en la localidad en la que vivía el «fraile de los estigmas».



El templo, construido por el afamado arquitecto Renzo Piano, ha sido calificado por varios órganos de prensa italiano como el más grande del mundo católico, después de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

En la celebración eucarística de inauguración, participó Joaquín Navarro-Valls, portavoz de la Santa Sede, quien declaró que Juan Pablo II «está contento con San Giovanni Rotondo y con esta nueva iglesia».

Presidió la eucaristía monseñor Domenico D’Ambrosio, delegado de la Santa Sede para el Santuario de San Pio de Pietrelcina, arzobispo de Manfredonia-Vieste-San Giovanni Rotondo, quien en la homilía consideró que el nuevo templo constituye un llamado a la santidad, al igual que la vida del religioso capuchino.

Entre los concelebrantes se encontraban más de 25 obispos, el nuncio apostólico en Italia en representación del Papa, el arzobispo Paolo Romeo, así como el ministro general de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, el padre John Corriveau.

Las obras de construcción de la nueva iglesia comenzaron en 1994, aunque el padre Pío ya hablaba de ella en 1959. El 1 de julio de aquel año se inauguró la nueva iglesia de Santa María de las Gracias, y el fraile capuchino preguntó bromeando: «¿Qué habéis hecho? ¿Una caja de cerillas?».

«La próxima iglesia hay que construirla más grande», pidió el padre Pío a sus hermanos en religión.

Los frailes capuchinos tomaron su deseo como una orden. De hecho, los números de la construcción son impresionantes. Dentro del templo pueden sentarse 6.500 personas. En la plaza que le precede caben 40.000 personas. El templo y sus instalaciones anexas ha tenido un costo de entre 30 y 35 millones de euros (36 y 42.6 millones de dólares), recogidos gracias a donativos de miles de creyentes en todo el mundo.

San Pío de Pietrelcina nació el 25 de mayo de 1887 y murió el 23 de septiembre de 1968. Tras entrar en la Orden de los Franciscanos Menores Capuchinos, fue ordenado sacerdote en 1910. En septiembre del mismo año fue enviado al Convento de San Giovanni Rotondo y permaneció allí hasta su muerte.

Juan Pablo II, que le conoció personalmente cuando era arzobispo de Cracovia, le canonizó el 16 de junio de 2002.

Cada año más de siete millones de peregrinos visitan San Giovanni Rotondo. Los Grupos de Oración del Padre Pío son hoy más de 3.000 en todo el mundo.