Inaugurado en Granada el Congreso Internacional de Filosofía

Dedicado a las raíces y la identidad de Europa

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GRANADA, jueves, 2 julio 2009 (ZENIT.org).-  El arzobispo de Granada Javier Martínez inauguró el pasado día 30 de junio, junto al asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores, Carlos Carnero, y el rector de la Academia Internacional de Filosofía, Josef Seifert, el I Congreso Internacional de Filosofía.

Bajo el título “Las raíces de Europa”, se celebra hasta el viernes en Granada.


 
Durante su intervención, monseñor Martínez invitó a “plantearnos nuestro presente” y “preguntarnos por el momento en que estamos” y explicó que dos aspectos marcan la reflexión en este congreso.

"Por un lado, hay una referencia a una crisis que, tanto Husserl como algunos otros pensadores de su tiempo, percibieron claramente, una especie de agotamiento de tipo filosófico, que obliga a buscar caminos nuevos, de acceso a la realidad, a la verdad de las cosas, del mundo, del hombre, de Dios", dijo.

Y al mismo tiempo, Europa "se encontraba en una encrucijada muy evidente marcada por la experiencia de las guerras europeas y, por tanto, de extraordinaria convulsión para el mundo occidental, no sólo para Europa”, explicó.
 
En este sentido, monseñor Martínez subrayó que “reflexionar sobre ese momento de la historia y reflexionar sobre la obra de Husserl "La crisis de las ciencias europeas" es plantearnos nuestro presente"

Es, explicó "preguntarnos por el momento en el que estamos, preguntarnos dónde estamos, qué voces son las que hoy tenemos que oír, qué caminos hay que seguir para salir de algo que, tal vez Tolkien llamaría ‘la laguna de los muertos’, y, en todo caso, tiene la impresión de ser un marasmo intelectual, social y cultural bastante grande”.

“En ese contexto, vamos a tratar de aportar nuestro grano de arena, como personas interesadas por comprender y amar el mundo en que vivimos, tal y como es, sin condiciones, y poder aportar sobre él la luz de nuestra razón, que, en el caso de los que somos cristianos, está iluminada por la fe, que nos permite sencillamente afrontar”, sugirió el arzobispo de Granada.
 
El ponente indicó que “la experiencia cristiana, lejos de protegerse de la crítica o de la razón, lo que hace es justamente fomentarla".

"Pienso que la crítica a la religión, como la que ha regido en el mundo occidental, en el siglo XIX sobre todo, sólo hubiera podido ser posible en un contexto cristiano, y sólo por ser cristiano es tomada con seriedad hasta el fondo", dijo.

"Por lo tanto, esa actitud de escucha, de interés por todo lo humano, es connatural a nuestra experiencia”, añadió.
 
Por su parte, Carlos Carnero, asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores, reconoció las raíces cristianas de Europa.

“Las raíces de Europa son muchas e incluyen también, obviamente, y en términos absolutamente primordiales, las raíces cristianas”, afirmó.
 
Así mismo, Carnero señaló que “la aportación que pueda hacer este Congreso, y otras actividades que tengan lugar sobre las raíces de Europa, será muy importante y deberá ser tenida en cuenta”.

También indicó que, en calidad de “embajador para proyectos en el marco de la integración europea, una de mis tareas es promover la participación de la sociedad civil para fortalecer Europa, y la sociedad civil también es la Iglesia”.
 
Finalmente, el rector de la Academia Internacional de Filosofía, Josef Seifer, agradeció la organización de este Congreso y pronuncióo la conferencia inaugural en la que abordó los métodos de la fenomenología realista y la recuperación del conocimiento de una verdad trascendente a la persona.

Para ello, hizo una referencia a la obra de Edmund Husserl “La crisis de las ciencias europeas”, de la que se cumplen 55 de su publicación íntegra.