India: Extremistas hindúes boicotean las ayudas cristianas a damnificados

Sacerdote católico denuncia que se discrimina a los parias en la distribución

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NUEVA DELHI, 7 feb 2001 (ZENIT.org).- A pesar de que el terremoto del 26 de enero pasado ha dejado sin hogar en el estado indio de Gujarat a un millón de personas , el «Vishwa Hindu Parishad», el Consejo Mundial Hindú, ha invitado a la población a boicotear las ayudas que provienen de organizaciones cristianas.



Ya hace unos días se habían filtrado noticias del rechazo de algunos grupos hindúes a aceptar ayudas provenientes de sacerdotes o voluntarios cristianos, pero hasta ahora los rumores no habían sido confirmados.

La denuncia viene directamente del presidente de la Conferencia Episcopal de India, Cyril Mar Baselios. El arzobispo de Trivandrum ha hecho la denuncia en declaraciones recogidas hoy por el diario de los católicos italianos Avvenire ( http://www.avvenire.it/).

Por su parte, la agencia misionera de la Santa Sede, Fides (http://www.fides.org). Ha denunciado hoy que tensiones entre hindúes y cristianos obstaculizan la solidaridad con los damnificados.

Según padre Cedric Prakash, coordinador del Earthquake Affected Relief and Rehabilitation Services (EARRS), foro de 40 organizaciones no gubernamentales católicas, «algunos grupos hindúes tratan de monopolizar la asistencia».

En concreto, revela que él mismo fue expulsado de un hospital de Ahmedaban a donde había ido para llevar ayuda. «En una situación como ésta, en la solidaridad debería haber espacio para todos, pero no es así», denuncia el sacerdote.

Interrumpida la búsqueda de sobrevivientes bajo los escombros, los esfuerzos se centran ahora en la asistencia a los desplazados y en la prevención de epidemias. El gobierno ha confiado la coordinación de las ayudas al Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS, Cuerpo Nacional de Voluntarios), organización india que comprende grupos fundamentalistas hindúes.

«Miembros del RSS --constata Fides-- han sido acusados en los últimos años de violencia contra los cristianos del Gujarat».

El padre Prakash subraya que las ayudas no han llegado a las áreas habitadas por musulmanes pobres y por hindúes dalits.

Los últimos datos oficiales hablan de más de 39.000 muertos constatados y de al menos 700.000 desplazados. Según la Unicef, más de dos millones y medio de niños sufren heridas o están traumatizados, han quedado huérfanos, sin casas y sin escuelas.

Para la reconstrucción del Gujarat el gobierno de la India mantiene negociaciones con el Banco Mundial y con el Banco para el Desarrollo Asiático para obtener préstamos, por un valor, respectivamente, de 1.000 millones de dólares y de 500 millones de dólares.