India: ONG cristianas denuncian el aumento de la violencia contra las mujeres

Crece la indignación en Orissa y la normativa legal es insuficiente

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1431 hits

Una comisión formada por diferentes organizaciones cristianas acaba de entregar un informe abrumador sobre la situación de inseguridad y de violencia sexual que sufren las mujeres en Orissa, en particular en el distrito de Kandhamal, epicentro de los pogromos anticristianos de 2008.

Según informa la agencia Eglises d'Asie, los resultados de esta encuesta aparecen en plena polémica sobre un proyecto de ley que va a ser propuesto a voto en el Parlamento, en respuesta a la ola de indignación sin precedente que indignó a la India después de la violación y muerte de una joven estudiante en Delhi el pasado diciembre.

La delegación ecuménica All India Fact Finding Gender Violence, que reune a nueve representantes de organizaciones cristianas, fue a Kandhamal del 23 al 26 de febrero. Estuvo con las autoridades y también con las víctimas "supervivientes", así como con los allegados de las jóvenes y niñas recientemente violadas y asesinadas (entre las que se encontraban una niña de 6 años y adolescentes de 13 y 14 años). Tras la investigación, el grupo publicó una declaración que se dió a conocer en una rueda de prensa en Bhubaneshwar el 26 de febrero. El informe fué enviado también al gobierno central y a las diferentes comisiones por los derechos de la mujer y del niño.

En el preámbulo, la declaración hace hincapié en su preocupación por el aumento de la violencia hacia las mujeres y en particular a las jóvenes, así como la "impunidad total concedida a los agresores". Prosigue pidiendo que "el gobierno de Orissa tome medidas urgentes para aplicar" "tolerancia cero" respecto a las violaciones en el Estado, sobretodo en los distritos más vulnerables como el de Kandhamal donde la población está constituida especialmente por dalit [intocables] y por tribales [aborígenes]".

Las otras conclusiones de la encuesta son también severas: ninguna de las víctimas de violación recibió jamás una indemnización, las autoridades no han protegido a las víctimas, y los agresores deben ser objeto de sanciones penales. La delegación explicó que las fuerzas de policía se negaban a registrar las quejas y que los consejos de pueblo de acuerdo con las fuerzas del orden obligaban a las víctimas a callarse. "Esta gente no parece temer a la justicia y a las leyes", afirma el comunicado, donde también se explica que "el gran número de pagos" en los procesos sobre las violencias anticristianas en Kandhamal había reforzado el miedo y la falta de confianza de las poblaciones en las autoridades. En la mayoría de los casos, precisa John Dayal, uno de los miembros de la delegación y el secretario general del All India Christian Council (AICC), a las mujeres que han sufrido violencias no se les concede el estatuto de víctimas.

Según la policía del distrito, el número de casos de violaciones está disminuyendo: por 32 casos registrados en 2011, habría habido 21 violaciones "solamente" en 2012. Cifras discutidas por las ONG locales que declaran haber registrado por lo menos una decena de violaciones en los tres últimos meses (de noviembre de 2012 a enero de 2013), y explican que la policía no sólo se niega a registrar "cientos de quejas", sino también que la mayoría de las víctimas no se atreve decir a nada "por temor de represalias".

La delegación recomendó la formación del personal administrativo y policial, así como la realización de campañas de sensibilización en las escuelas, los municipios y los consejos de los pueblos. Según el grupo cristiano, lo más importante es combatir las mentalidades que son la causa de la persistencia de las discriminaciones de género y del desprecio hacia las mujeres.

El comunicado de prensa también destaca la necesidad urgente de prestar servicios a las víctimas con servicios de consulta específica, con médicos del sexo femenino formados en este tipo de traumas, como se ha establecido en casi toda la India. "La falta de laboratorios y de médicos formados en medicina legal en el distrito de Kandhamal, la ausencia de personal femenino en la inmensa mayoría de las comisarías, el hecho de que no hubiera ninguna unidad especial de policía dedicada a los menores, y la inexistencia de centros o de servicios dedicados a la ayuda y al cuidado de las mujeres víctimas, agrava aún más la situación ya muy vulnerable de las mujeres", comentó Mary Scaria, abogada y miembro de la delegación, que también contempla la instalación de una línea telefónica de urgencias.

El grupo dijo que también le llamó la atención la cantidad de mujeres abandonadas por sus maridos y dejadas sin recursos, así como la falta de supervisión de las escuelas y los hogares administrados por el gobierno donde diez mil niñas dalit y adivasi se albergan por sus estudios. Muchas estudiantes son eliminadas así y desaparecen sin que se haga ninguna investigación. El grupo aborda la cuestión del "tráfico a gran escala de seres humanos", en aumento en Kandhamal, y subraya que el gobierno no organizó ningún medio de lucha contra esta plaga.

La publicación de este informe se presenta como proyecto de enmienda al Código Penal sobre violencia sexual, que es objeto de un debate nacional en la India. Hay grandes expectativas después de la dramática violación y muerte de la estudiante de Delhi. Tras las numerosas manifestaciones que pedían la revisión urgente de la legislación india, el gobierno federal nombró una comisión encabezada por el expresidente de la Corte suprema J.S. Verma, para proponer reformas en la lucha contra las violaciones. El pasado 23 de enero, la Comisión Verma presentó su informe al ministro del Interior y, el 3 de febrero, el presidente indio Pranab Mukherjee firmaba una orden de modificación del Código Penal.

Pero, según diferentes ONG, entre las que se encuentran Amnistía Internacional y Human Rights Watch (HRW), que publicó un comunicado de prensa el 12 de febrero, este nuevo texto de ley --que debe ser votado en la próxima sesión parlamentaria- no alcanzará su objetivo, sino todo lo contrario. Contrariamente al compromiso adquirido por el gobierno, no se ha integrado ninguna de las recomendaciones de la Comisión Verma, y no respeta tampoco las normas internacionales en materia de derechos humanos.

"La nueva ordenanza tiene como fin la reforma las leyes poscoloniales de la India sobre la violencia sexual, pero no ofrece a las víctimas las garantías esenciales relativas a los derechos humanos ni en materia de reparación", particularmente explicó Meenakshi Ganguly, responsable de Asia del Sur en HRW. En cuanto a G. Ananthapadmanabhan, director general para India de Amnistía Internacional, subrayó que el texto legal, lejos de penalizar toda forma de violencia sexual, las definía en términos discriminatorios que perjudicaban a las víctimas.

En su informe, la Comisión Verma quiso sobrepasar el problema de las violaciones urbanas y acometió las fuentes del problema, es decir el cambio de las mentalidades y las actitudes discriminatorias hacia las mujeres en la India. "La negación de la igualdad de las mujeres, integrada en la Constitución, es un sacrilegio y una violación constitucional. Y la repetición de esta violación muestra que el gobierno no respeta la Constitución", explicó el juez Verma.

La comisión denunció el tabú de las violaciones conyugales, pidiendo que los matrimonios sean registrados legalmente con el fin de proteger a las esposas y que sean sancionados los comités de pueblos que practiquen los matrimonios forzados. Por fin, de manera inédita por un órgano gubernamental, la comisión pidió la persecución judicial a civiles, militares y policías acusados de violación, y la definición de la violencia sexual como violación del derecho de las mujeres a la integridad física. Ninguna de estas preconizaciones fue considerada en la norma que se prepara para su aprobación en el Parlamento indio. 

Traducido del francés por Raquel Anillo