India: “pasividad y negligencia” de las autoridades ante ataques a cristianos

Un párroco escribe una carta abierta al gobierno de Andra Pradesh

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NUEVA DELHI, miércoles 21 de septiembre de 2011 (ZENIT.org)-. Después de los repetidos ataques sufridos por la iglesia católica siro-malankar de la Virgen María de Hyderabad (India), el párroco, padre John Felix, escribió una carta abierta a las autoridades del estado indio del Andra Pradesh lamentando lo sucedido.

En el texto, el sacerdote afirma que episodios como el de finales de agosto: incendios de altares, quema de Biblias, misales, libros de cánticos, crucifijos y ornamentos litúrgicos, “han sucedido sólo a causa de la pasividad y de la negligencia de la policía y de otras autoridades”.

En su carta, explica la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), el padre Félix se lamenta del hecho de las investigaciones que se ocupaban de los ataques de los años 2004 y 2008 hayan sido archivadas por la policía sin haber llegado a ninguna conclusión.

En julio de 2004, algunos miembros de la parroquia -entre los cuales un sacerdote- que trabajaban en el terreno en el que se estaba construyendo una iglesia, fueron atacados por una multitud de un centenar de personas que los agredieron, insultaron y amenazaron de muerte.

En julio de 2008, las puertas del templo, acabado en 2006, se cerraron por fuera durante un servicio litúrgico, aunque en la iglesia había 250 personas, inclusive recién nacidos y enfermos.

“Para evitar otros enfrentamientos, seguimos la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, es decir perdonamos y ejercitamos el amor hacia el prójimo”, destacó el párroco, realizando un llamamiento a las autoridades para que reabran las investigaciones pasadas y condenen el último incidente sucedido, porque la parroquia está “bajo una amenaza constante”.

El obispo competente, Jacob Mar Barnabas, declaró a AIN que la iglesia se encuentra actualmente bajo protección de la policía y que la parroquia quiere reparar los daños lo antes posible.

Del mismo modo, ha pedido a los católicos de todo el mundo que recen por sus fieles, porque “hay personas que no quieren tener aquí a la Iglesia”.

Como Iglesia católica oriental, la Iglesia siro-malankar de la India está en comunión total con la Santa Sede. Cuenta con casi 430.000 fieles.

Emergencia

No obstante la difícil situación en la que viven los cristianos indios, durante estos días, Cáritas está en primera línea para ayudar a las víctimas del terremoto que se ha verificado al nordeste del país y de las inundaciones del estado de Orissa.

“Estamos muy preocupados por las devastadoras inundaciones en Orissa y por el terremoto que ha sacudido los estados de Sikkim y la parte norte de Bengala Occidental”, declaró a la agencia Fides Anthony Chettri, delegado de Cáritas India para la zona nordeste.

El terremoto ha provocado 74 muertos, hasta ahora, centenares de desplazados y los equipos de rescate tienen dificultades a causa de las adversas condiciones meteorológicas. La zona más afectada es la diócesis de Darjeeling.

“Estamos en contacto con el obispo local para analizar la situación y organizar posibles intervenciones”, afirmó monseñor Thomas Menaparampil, arzobispo de Guwahati, al nordeste de la India.

“Hemos expresado nuestra solidaridad con las palabras y con la oración, pero estamos preparados también para realizar acciones humanitarias coordinadas. Para las áreas afectadas de Nepal y Bhutan, sin embargo, los contactos son muy difíciles y se deberá esperar”.

Frente a las inundaciones que han arrasado el estado de Orissa, Cáritas ha proporcionado, más de 500.000 rupias para una primera ayuda sanitaria inmediata a las poblaciones afectadas, dado el riesgo de epidemias, sobre todo en el distrito de Puri y de Cuttack.

“El gobierno, la Iglesia, la sociedad civil están realizando un esfuerzo común. Voluntarios y gente normal están haciendo lo que pueden para asistir a las víctimas”, contó a Fides el padre Manoj Kumar Nayak, encargado de la archidiócesis de Cuttack-Bhubaneswar.

Trabajando junto al “Catholic relief service”, la Iglesia local proveerá de 5.500 alojamientos para los desplazados internos, independientemente de su religión, casta o etnia.