Inició Ginebra 2, la cumbre que buscará una salida de paz para Siria

La Santa Sede participa. Los objetivos son el cese de la violencia, el diálogo entre los actores, la ayuda humanitaria y la libertad religiosa

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 606 hits

Inició hoy en Suiza la cumbre Ginebra 2, en la que los principales países del mundo se han reunido para tratar de obtener un alto el fuego y una salida al conflicto en Siria, que desde el comienzo de la revuelta pacífica contra el régimen de Bashar al Asad, en marzo de 2011, y a continuación con la guerra civil en la que participan fuerzas extranjeras, ha dejado más de 130 mil muertos y 2,4 millones de refugiados.

Las delegaciones que participan en la conferencia son unas cuarenta y cinco, antes en Motreux y desde el viernes en Ginebra en donde tendrán un diálogo directo con el régimen de Bashar al Asad y los grupos rebeldes que aceptaron participar en la conferencia de paz. Todo bajo la égida de las Naciones Unidas.

La Santa Sede, observador permanente ante las Naciones Unidas, fue invitada a participar al evento. El Vaticano ha enviado a su observador en Ginebra, Mons. Silvano Tomasi y la Secretaría de Estado a Mons. Alberto Ortega Martín.

Entre los problemas que enfrentarán está el futuro del presidente Assad. Estados Unidos, Europa y los rebeldes filo occidentales piden que abandone el poder; el mandatario sirio en cambio, apoyado por Rusia y China no quiere dejarlo y propondría nuevas elecciones en las que se presentaría.

Tampoco hay gran consenso por lo que se refiere a la composición del gobierno de transición, ni sobre el cese del fuego, ni sobre la creación de corredores humanitarios. Otro tema en agenda es el intercambio de prisioneros.

El secretario de estado de Washington, John Kerry y su colega ruso Sergrj Lavrov, se encontraron pocas horas antes de la reunión de Montreux. También el presidente Barack Obama y el jefe del Kremlin, Vladimir Putín, intercambiaron por teléfono puntos de vista sobre Ginebra 2, que Moscú definió como “constructivos”. Los temas además de Siria fueron el nuclear de Irán y las relaciones bilaterales.

El papa Francisco expresó el 13 de enero durante la audiencia al cuerpo diplomático acreditado ante el Vaticano sus mejores deseos para que la Conferencia internacional Ginebra 2 "marque el comienzo del deseado camino de pacificación" en Siria. E indicó que es "imprescindible que se respete plenamente el derecho humanitario" y no es aceptable “que se golpee a la población civil inerme, sobre todo a los niños".

Recordó el “encomiable esfuerzo de aquellos países, sobre todo el Líbano y Jordania, que con generosidad han acogido en sus territorios a numerosos refugiados sirios" y pidió que en ese país exista “colaboración entre las diversas partes de la sociedad civil y las fuerzas políticas".

Y pocos meses antes, el 5 de septiembre, ante 71 embajadores acreditados ante la Santa Sede el papa Francisco indicó que "será importante pedir a todos los grupos -en particular a los que intentan ocupar puestos de responsabilidad en el país- que ofrezcan garantías que en la Siria de mañana haya lugar para todos, también y en particular para las minorías, incluidos los cristianos".

La semana pasada la Academia Pontificia de las Ciencias concluyó una importante reunión con expertos sobre la guerra civil en Siria, en la que se hizo un llamamiento al cese inmediato de las violencias, y pidió también el comienzo de la reconstrucción y el inicio del diálogo entre las distintas comunidades.

El 28 de diciembre de 2013 el secretario de Estado de la Santa Sede, Mons. Pietro Parolin y el secretario para las Relaciones con los Estados, Mons. Dominique Mamberti, recibieron a una delegación del Gobierno sirio en la que estaban el ministro de Estado, Joseph Sweid y el director para Europa del Ministerio de Exteriores de Siria, Hussam Eddin Aala, antiguo embajador del país ante la Santa Sede. La delegación entregó un mensaje del presidente Bashar al Asad para el papa Francisco e informó sobre la actual posición del Gobierno sirio.

Sobre la labor de la Santa Sede para obtener la paz, baste recordar que el papa Francisco ha recibido en los últimos meses a diversos líderes políticos de Oriente Medio: el de Israel, Perez; el libanés Sleiman; el palestino Abu Mazen; y el rey de Jordania, Abdullah II bin Al Hussein. Para no hablar de la vigila de oración del 7 de septiembre de 2013, en la Plaza de San Pedro, después de la cual fue evidente que se detuvo la máquina de guerra puesta en marcha para una intervención armada occidental.

El 'ministro de exteriores' del Vaticano, Mons. Dominique Mambertí indicó el 11 de noviembre que los tres principios que deberían orientar una solución justa son:

- trabajar para recuperar el diálogo entre las partes para la reconciliación del pueblo sirio;
- preservar la unidad del país, evitando la constitución de diversas zonas para los distintos componentes de la sociedad;
- garantizar además de la unidad la integridad territorial del país;

Y todos los grupos, indicó el arzobispo francés, “en particular los que quieren cubrir encargos de responsabilidad en el país, tienen que garantizar que en la Siria del mañana habrá lugar para todos, también para las minorías religiosas, claramente incluidos los cristianos”. Además, dijo “no puede ser olvidada la importancia del respeto de los derechos humanos y en particular de la libertad religiosa”.

El ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Javad Zarif, cuyo país es el principal respaldo internacional de Damasco, indicó que sin la presencia de su país hay pocas posibilidades de lograr un acuerdo.

Bashar al-Asad declaró este miércoles que la influencia política y religiosa de Arabia Saudí es "una amenaza para el mundo" e invitó a luchar contra el 'wahabismo' refiriéndose a la doctrina religiosa sunita de Arabia Saudí, que consiste en una interpretación literal del Corán.
Arabia Saudí por su parte da pleno apoyo a los rebeldes que luchan contra el régimen de Asad. 

Lea el informe que recibió el Santo Padre sobre Siria