Irlanda: Empieza la cuenta atrás para el Congreso Eucarístico Internacional

Con el lema: 'La Eucaristía: Comunión con Cristo y entre nosotros'

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ROMA, miércoles 6 junio 2012 (ZENIT.org).- Empieza la cuenta atrás para el próximo Congreso Eucarístico Internacional que se inaugura el próximo domingo. "La Eucaristía: Comunión con Cristo y entre nosotros", es el tema del 50 Congreso Eucarístico Internacional que tendrá lugar del 10 al 17 de junio en Dublín, Irlanda. 

El ritual romano de 1973 De sacra comunione et de cultu mysterii eucaristici extra Missam establece lo que es un Congreso Eucarístico Internacional. Ese documento, poniendo en práctica los principios del Vaticano II define el Congreso como una statio orbis, es decir un alto en el camino para el compromiso y la oración al que una comunidad invita a la Iglesia universal y durante el cual la celebración eucarística se convierte en el centro y la cima de cualquier forma de piedad, de las diversas manifestaciones, de las reflexiones teológicas y pastorales, de la decisión de los compromisos sociales.

Por una afortunada coincidencia el 50 Congreso Eucarístico de Dublín, cae en el 50 aniversario de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II.

Y el Congreso hace referencia a ese evento ya que su argumento central “La Eucaristía: Comunión con Cristo y entre nosotros” está tomado del número 7 de la Constitución dogmática sobre la Iglesia (Lumen Gentium). Un tema que recuerda a los bautizados que, a través de la participación en la Eucaristía, se construye la comunión con Cristo y, al mismo tiempo, la comunión con los otros; es decir, en una palabra, la fisonomía más auténtica de la Iglesia. (...) El énfasis progresivo en la eclesiología de comunión por la cual hay un influjo causal de la Eucaristía en los orígenes mismos de la Iglesia, está lleno de consecuencias pastorales, eclesiológicas y ecuménicas que el Congreso de Dublín analizará en el simposio teológico que lo precede.

Al Congreso asistirán miles de peregrinos procedentes de todo el mundo que, además de celebrar juntos la Eucaristía, rezar y unirse a diversas procesiones, participarán en 18 conferencias generales y en 150 laboratorios y grupos de discusión confrontándose sobre importantes temas religiosos y viviendo una “auténtica solidaridad eclesial”.

“El 50 Congreso Internacional de Dublín --dijo el arzobispo de Dublín Diarmuid Martin en la presentación del mismo el pasado 10 de mayo- será una vez más una oportunidad de renovación y reconciliación. Sera un acontecimiento que llamará a todos los católicos a la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia, el culmen al que tienden todas las actividades de la Iglesia y la fuente de la que brota toda su vida”. Ese evento “llamará a la Iglesia en Irlanda a la centralidad de la renovación espiritual y al sentido de la Iglesia como Cuerpo de Cristo”.

El prelado subrayó que el Congreso contará con una “fuerte participación ecuménica de las otras Iglesias cristianas en Irlanda” y anunció que concluirá con la misa celebrada por delegado pontificio en el evento, el cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos, el domingo 17 de junio en Croke Park. Durante la ceremonia el Papa enviará un mensaje televisado.

En el acto de presentación, respondiendo a una pregunta de ZENIT sobre el papel de los congresos eucarísticos en el mejoramiento cualitativo de la vida sacramental, monseñor Marini, presidente del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales, respondió que estas citas son en primer lugar "una profundización del sentido de la comunión desde el punto de vista intelectual", aunque su papel puede ser más amplio.

Los congresos eucarísticos pueden ser una ocasión para "celebraciones desarrolladas de modo ejemplar, de modo que la liturgia misma pueda convertirse en una catequesis y una invitación. Corresponde luego a los pastores de las Iglesias locales, traducir en la práctica estos intentos, poniendo la liturgia en el centro de la vida de la Iglesia. Con el futuro de la liturgia se juega también el futuro de la Iglesia".

Interpelado sobre el mismo argumento, monseñor Martin subrayó la necesidad de poner "mucha atención al modo en que los jóvenes se forman en la vida sacramental", tomando como ejemplo la Iglesia de los orígenes en la que la liturgia era un momento de "caridad y comunión" que permitió a las primeras comunidades cristianas crecer numéricamente hasta evangelizar enteros continentes.

Ver también en ZENIT: http://www.zenit.org/article-42011?l=spanish.

Para más información, acceder al sitio oficial del 50 Congreso Eucarístico Internacional: http://www.iec2012.ie/es/.