Irlanda: La Iglesia denuncia que la subida de la vivienda obliga a emigrar

El arzobispo de Dublín presentó el informe de su agencia de ayuda social

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DUBLIN, 24 sep (ZENIT.org).- Hay un creciente número de personas que se ven obligadas a abandonar Irlanda debido a la escalada de precios en las viviendas según indicó el arzobispo de Dublín, monseñor Desmond Connell, el pasado día 22 de septiembre, en la presentación del informe anual de 1999 de «Crosscare», la agencia de ayuda social de la arquidiócesis de Dublín.



Esta tendencia se puso de manifiesto en el trabajo de la Consejería para los Emigrantes, una de las agencias que constituyen «Crosscare».

«Nuestro trabajo en la Consejería para los Emigrantes muestra que hay un número creciente de personas que se van al Reino Unido; muchos de ellos atribuyen su decisión a la crisis de la vivienda», dijo monseñor Connell.

«La emigración es todavía una realidad, y especialmente para la gente más vulnerable», dijo Paula Osullivan, de la Consejería para los Emigrantes. «En un caso que hemos tratado, un hombre de más de sesenta años tuvo que dejar su casa móvil porque los nuevos propietarios del lugar cierran el terreno durante el invierno. No tuvo otra alternativa que irse al extranjero».

«Varias de estas personas eran vulnerables y el equipo de la agencia mostró su preocupación acerca de su bienestar --dijo el arzobispo Connell--. Es una lamentable constatación en la sociedad irlandesa que, precisamente en uno de los periodos más prósperos de nuestro desarrollo, un número de nuestra gente más vulnerable pueda sentir que no tenga más opción que la de emigrar en busca de un techo sobre sus cabezas».

«Es una ironía --añadió-- que, en tiempos de abundancia, Irlanda siga experimentando una severa crisis de vivienda. Esto se refleja en las estadísticas sobre los sin techo, los que viven en hospicios, el número de gente que vive en alojamientos de baja calidad e infraviviendas, el creciente número de recién casados que no pueden comprar su primera casa. Se refleja también en el número de personas que dejan Irlanda para viajar al extranjero con el fin de encontrar acomodo».

El arzobispo también se refirió al «creciente y serio problema» del uso de drogas. «Aunque existe un número de servicios, programas y respuestas para afrontar el problema, éste sigue aumentando. La vida no es fácil para la gente joven hoy. Mientras es verdad que la mayoría de los jóvenes están materialmente mejor y disfrutan de los beneficios de vivir en una sociedad basada en la tecnología y el conocimiento, también viven en una época de cambio sin precedentes en el tejido, estructura y valores de la sociedad. Es tiempo de confusión e incertidumbre para muchos de ellos y a menudo carecen de la firmeza de apoyos familiares como la fe, los valores cristianos y una visión de la vida que les alimente y les sostenga. En este vacío, no es sorprendente que algunos tengan problemas de conducta y que otros se vuelquen en el consumo de drogas».

El arzobispo habló de la importancia de la justicia social, especialmente en el Jubileo cristiano. «El año jubilar significaba restaurar la justicia social de manera que cada persona pudiera participar de los dones de la creación. La doctrina social de la Iglesia, que ha formado siempre parte de la enseñanza eclesial y que se ha desarrollado mucho en el último siglo, especialmente desde la encíclica "Rerum Novarum", está arraigada en la tradición jubilar».

«"Crosscare" tiene la misión eclesial de dar vida a través de servicios que son concretos y personales. Cuando visité los bancos y centros de alimentos, me quedé impresionado no sólo por el nivel de los servicios sino por la alegría del servicio mismo. En conjunto, ofrecen 400 comidas al día y preparan 150 comidas portátiles para quienes están en casa. Mientras que la provisión de alimentación básica es muy importante también lo es el ambiente en el que se proporciona el servicio. Cada día, el equipo de "Crosscare" está en contacto con los más marginados de la sociedad, ofreciendo esperanza y dando corazón a quienes están en gran necesidad».