Italia: Exponentes de la Iglesia lideran la lucha contra la mafia

El padre Ciotti crea una red contra la delincuencia organizada

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NAPOLES/ACIREALE, 22 mar 2001 (ZENIT.org).- Ayer se celebró en Italia la «Sexta jornada nacional de la memoria y del compromiso en recuerdo de las víctimas de la mafia», una iniciativa que ha encontrado en representantes de la Iglesia su primera promotora y coordinadora.



La idea fue lanzada en 1995 por el padre Luigi Ciotti al fundar «Libera», una red de 700 organizaciones con el objetivo de luchar contra la mafia, educando en el respeto de la legalidad.

En este contexto, ayer se celebraron tres actos significativos de la lucha contra la mafia en Italia. Uno de ellos tuvo como marco el IV Congreso de las Iglesias se Sicilia que se está celebrando en Acireale, uno de los acontecimientos más importantes para los católicos de la región en los últimos cinco años. Otro se celebró en Torre Annunziata, ciudad cercana Nápoles donde la mafia de la zona, la «Camorra», está sumamente presente; y el tercero, en la misma Palermo, capital de Sicilia, símbolo mismo de la mafia italiana.

En Acireale, la Iglesia católica de Sicilia recordó ayer a los numerosos laicos cristianos y a los sacerdotes (uno de ellos en causa de beatificación) que han sido asesinados por la mafia por oponerse a su régimen del terror y a su «cultura de la muerte». Las conferencias de sacerdotes y periodistas que ayer recordaron sus nombres llegaron a una conclusión: promover acontecimientos para que su sacrificio no sea olvidado y sirvan de memoria para combatir la mafia con la educación y la legalidad.

En Torre Annunziata, «Libera» organizó una manifestación en la que se leyeron los nombres de los asesinados por la mafia (entre ellos había muchos jóvenes). Es quizá la única manifestación organizada anualmente en la que se rompe el silencio (la «omertà») que impone la mafia en los pueblos es desafiada abiertamente por la gente. Quien acusa sabe que pone su vida, trabajo, o relaciones sociales en peligro.

Según explicó ayer el padre Ciotti en Torre Annunziata, la educación en el respeto a la legalidad es la clave para la erradicación de las redes mafiosas. «Legalidad --aclara-- es cultura de la participación democrática, búsqueda de justicia, promoción de seguridad y habitabilidad urbana. Para derrotar a la criminalidad no basta la represión, aunque sea necesaria, hace falta una ofensiva de prevención, cultura y empeño civil».

El sacerdote añadía que «hace falta oponerse a las organizaciones criminales con un fuerte programa social y también con desarrollo económico, así como con nuevas políticas de justicia social para devolver a los ciudadanos la confianza en el Estado».

Se trata de algo difícil de entender por los extranjeros, pero que el padre Ciotti explica remontándose a la historia: «Hay que recordar que la mafia siciliana nació como una autorganización de gentes del sur que se sentían abandonadas, y lo estaban, por el Estado de la época y decidieron tomar la justicia por su mano. «Hay una exigencia irreprimible de justicia --afirma el padre Ciotti-- en las tierras donde la mafia recluta a sus jóvenes».

En este sentido, concluye, que «hay que dar fuerza a los sueños de los jóvenes, que son las primeras víctimas de la criminalidad organizada. Por ellos trabajamos, organizamos actividades, informamos. En Torre Annunziata, como en otras ciudades donde estamos presentes, dejamos un signo concreto. Aquí hemos dejado la Casa de los Jóvenes, un punto de referencia para construir una sociedad alternativa basada en la cultura de la vida».