Japón: Condenada a un año de prisión por profanar el Corán

Una japonesa robó cuatro ejemplares en una mezquita e intentó romperlos

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TOKIO, 20 noviembre 2001 (ZENIT.org).- Una japonesa de 28 años ha sido este lunes a un año de prisión con la condicional por haber robado


y profanado ejemplares del Corán, lo que provocó el furor de los paquistaníes que viven en Japón, según se ha sabido de fuentes judiciales.

Anna Murata, desempleada, reconoció los hechos durante el proceso que se ha celebrado en Kosugi, en la prefectura de Toyama, a unos 250 kilómetros de Tokio, informó la agencia Jiji.

Un responsable del tribunal de Toyama confirmó la sentencia y el nombre de la joven, sin dar otros detalles.

Anna Murata fue acusada de introducirse en una mezquita de Kosugi el 8 de abril y de haber robado cuatro ejemplares del libro santo del Islam. En mayo, trató de romperlos delante de un concesionario paquistaní de coches de ocasión de Kosugi.

El juez Masanori Mizuno, citado por Jiji, explicó a la acusada, en el curso de la audiencia, que debía «reflexionar antes de actuar de manera que sus acciones pudieran afectar a toda la sociedad».

Esta profanación del Corán, que era la última de una serie de incidentes vividos por los musulmanes de Toyama, según el Círculo Islámico de Japón, desencadenó manifestaciones de musulmanes encolerizados en todo el país.

En mayo, el secretario general de la Asociación paquistaní de Japón, Malik Habib Rahman, se presentó a la cabeza de una delegación en el Ministerio de Asuntos Exteriores mientras que centenares de paquistaníes se manifestaban en Tokio.

La delegación entregó una carta dirigida al jefe de la diplomacia, Makiko Tanaka, expresando la indignación y la inquietud antes este tipo de incidentes.

Unos 10.000 paquistaníes viven en todo Japón, según Muhammad Mudassir Ripu, diplomático paquistaní.