JMJ: Obispo caldeo pide a jóvenes árabes que no emigren

Tres iglesias atacadas este mes en Irak

| 1739 hits

MADRID, viernes 19 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- El obispo auxiliar caldeo de Bagdad, monseñor Shlemon Warduni, pidió a los jóvenes árabes cristianos que no emigren de sus países.

Lo hizo durante una catequesis que ofreció este jueves en una parroquia de Madrid, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud, ante un grupo de jóvenes, en su mayoría de Irak, Egipto, Siria y Libano.

El prelado, citado por la agencia italiana SIR, destacó la importancia de “permanecer vinculados a Cristo para dar fruto en nosotros, en la Iglesia y en nuestro país; estos frutos son el testimonio, el perdón, la reconciliación y la acogida”.

“Nuestra presencia aquí en Madrid debe reforzarnos en la fe y arraigarnos en Cristo”, prosiguió, “sólo así lograremos encontrar la fuerza, la valentía y la firmeza para superar cualquier obstáculo”.

El vicario patriarcal caldeo de Bagdad dijo que “Cristo nos quiere en nuestra tierra de origen que necesita de nosotros”.

“No ocultamos las dificultades, que son numerosas, pero estamos invitados a hacer como los discípulos de Cristo que, tras el descenso del Espíritu Santo, dejaron de tener miedo y empezaron a dar testimonio del Evangelio”, continuó.

Dirigiéndose a los jóvenes árabes que le escuchaban, exclamó: “Vosotros sois los testimonios de la Iglesia de Oriente Medio, que cuenta con vosotros para continuar teniendo un porvenir”.

“Pero –añadió- es necesario estar arraigados en Cristo a través de la oración, los sacramentos y el compartir la vida como lo estamos haciendo ahora en Madrid”.

Bombas

El obispo Warduni ha condenado recientemente los ataques que sufrieron tres iglesias en Irak en menos de dos semanas y ha pedido oraciones por su país.

Este lunes 15 de agosto, una fuerte explosión sacudió la iglesia siro-ortodoxa de San Efrén, provocando un gran agujero en la fachada principal del templo.

El padre Gewargis Elias logró salvarse porque había abandonado su iglesia sólo unos minutos antes, alertado por el personal de seguridad, que había identificado un vehículo sospechoso.

El día 2 por la mañana, dos coches-bomba explotaron delante de la iglesia siro-católica de la Sagrada Familia y de la cercana iglesia evangélica.

Más de veinte personas que se encontraban cerca de la iglesia de la Sagrada Familia resultaron heridas, en su mayoría de manera leve.

El gobernador local ha prometido que el Gobierno proporcionará guardias para las iglesias y financiación para reparar los daños, pero la comunidad cristiana desconfía.

“Para nosotros los cristianos la fuerza está en el Señor –declaró monseñor Warduni a la organización caritativa Ayuda a la Iglesia Necesitada-, pero en esta situación, los fieles pueden perder la esperanza”.

“Sin embargo –añadió-, nosotros les decimos que debemos confiar en Dios, que dice “no temáis, yo estoy con vosotros”.