Jornada de ayuno y oración, la Iglesia en Europa invita a todos a participar

Declaración de la Conferencia de las Iglesias Europeas y del la Conferencia Episcopal Europea

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 893 hits

"Ante el sufrimiento, destrucción y muerte que el noble pueblo sirio padece desde hace ya demasiado tiempo, insistimos en nuestro rechazo absoluto a la guerra". Así comienza la declaración enviada por el presidente de la Conferencia de las Iglesias Europeas (CIE) y por el presidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE). Ambos organismos se unen al llamamiento de paz que en estos días está tomando un gran protagonismo frente a los trágicos sucesos que están ocurriendo en Siria.

En el mensaje afirman que su recuerdo "se dirige en especial a todos los fieles cristianos y a sus familias, que el conflicto en Siria ha perjudicado particularmente, con numerosos asesinatos y un éxodo en masa que puede llegar a cancelar una presencia más que milenaria en esta área del mundo".

Manifestando que son conscientes de que la verdadera paz tan sólo viene de Dios, confirman que "a Él hemos de confiar los corazones atormentados de la humanidad, rezar por nuestra paz interior y la de las personas en conflicto".

En el mensaje conjunto invitan este sábado a todas las Iglesias en Europa a unirse a ellos, y a la comunidad internacional a la jornada de ayuno y oración por la paz en Siria.

Así mismo, han dedicado unas palabras a todas las naciones, especialmente a la Asamblea del G20 reunida en San Petesburgo y le piden "privilegiar la vía del diálogo en lugar del camino de las armas".

También exhortan a todos a "mirar a Dios y tomar el camino que haga cesar toda hostilidad, deponiendo las armas y abriendo la vía de la negociación, del diálogo, de la reconciliación y de la paz. Nunca es demasiado tarde para construir un futuro juntos. Esta paz tanto anhelada sólo puede ser alcanzada juntos, nunca a través del abuso de unos sobre otros".

Concluyen la misiva convencidos de que con la ayuda de Dios "el sentido común puede prevalecer y alcanzar una convivencia pacífica en la verdad, en la justicia, en el amor, en la libertad y en el respeto de todas las minorías, en particular de los cristianos presentes en el país".

El mensaje está firmado por el cardenal Péter Erdő, presidente del CCEE y arzobispo de Esztergom-Budapest y por Christopher Hill, obispo de Guildford y presidente de la CEC.