José Ganivet ganador del XXXIII Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística

El acto en la universidad UTPL, de Loja, Ecuador. Doce finalistas de Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, España y Estados Unidos

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1143 hits

Con el poemario Hablan de ti las rosas, elogiado por su dominio técnico y la evocación de lo divino en lo cotidiano y en la naturaleza, José Ganivet Zarcos (Granada-España, 1942) ha obtenido el XXXIII Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística en un solemne acto celebrado el día 12 de diciembre, en el Auditorio de la Universidad Técnica Particular de Loja en Quito (Ecuador), auspiciante del certamen, que convoca anualmente la Fundación Fernando Rielo.

José Ganivetes teólogo, profesor y poeta y participó virtualmente en el acto por problemas de salud. Fue mención de honor en la XXXIIª. edición y en la actual ha competido con once importantes obras de Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, España y Estados Unidos. Le ha merecido el galardón un rigor estético sin reiteraciones, unido a una sinceridad y transparencia que le vinculan con la mejor poesía española con versos como: “Buscando ver tu rostro en el cansancio; / en el ruido inhumano de las máquinas”. En esta edición se han presentado 264 obras de Améric a, África y Europa. El premio está dotado con 7.000 euros y la publicación de la obra. No ha podido viajar a Quito y estar presente físicamente en el acto, por motivos de salud, pero sí lo ha estado virtualmente.

El Jurado lo integraba: el Dr. José María López Sevillano (España), crítico literario y Presidente del Jurado; Dr. Nilo Palenzuela Borges (España), catedrático de literatura española en la universidad de La Laguna (Tenerife) y escritor; Dr. Juan Valdano Morejón (Ecuador), escritor; Dr. José Barbosa (Ecuador), crítico literario, y el Dr. Santiago Acosta (Ecuador), crítico literario y Secretario del mismo.

En cuanto a las obras finalistas, el Jurado ha destacado de Gabriel Chávez (Bolivia) su libertad estilística y estilo desenfadado a través del que entrevera versos sálmicos con la fuerza creadora de las imágenes, mientras que de Hugo Rivella (Argentina) el recrearse en Cristo usando tintes surrealistas y un marcado hiperbolismo. Por su parte, Rafael Gómez (Colombia) desarrolla una poesía intimista con ecos orientales: “Solo te hallo/ cuando me pierdo/ en la inmensidad de tu espacio abierto” y Fernando R. Matiussi (Argentina) nos hace partícipes de sus diálogos con Dios desde una actitud purificativa y d e conversión.De los finalistas españoles, al igual que del ganador, han destacado su rigor estético, por ejemplo la cuidada métrica de Jesús Martínez, que combina versos sencillos con el soneto y la silva, y Soledad Sánchez que elabora logrados sonetos junto con el haiku, valiéndose de Lope de Vega, Machado y Aleixandre. A su vez, Lucrecio Serrano poetiza la actitud de súplica y del inquietum coragustiniano con impactantes versos con reminiscencias machadianas. Las referencias a Machado son una constante en todos estos poetas, además de la evocación a grandes poetas como Celaya, Otero y José Hierro. Por su parte, de María  Blanca Fernández e l jurado alaba su excelente ritmo y la expresión del “dolor de ausencia”, mientras que de Fernando Jiménez subraya que interioriza la naturaleza desde el niño interior que nunca le abandona y desde el diálogo con el Amado.

El cubano Marlon Guerra demuestra una fe y un amor vehemente por Dios, desde un gran intimismo, y el norteamericano W.F. Lantry nos adentra en los matices del camino hacia Dios, que no está exento de dudas, temor y vacío, por lo cual solo la gracia puede llenar el vaciamiento purificativo.

El acto de proclamación se celebró hoy jueves, 12 de diciembre, a las 19h00 en el Auditorio Principal UTPL de las Torres Tenerife en Quito, en el que intervino la Coral UTPL y la Camerata ARKOS con un repertorio de El Mesías de Händel y Mi amor bendecido de Luis Morales sobre un texto de Fernando Rielo, bajo la dirección de los maestros Eblis Hidalgo (Ecuador) y Winfred Mitterer (Alemania).

El Premio siempre cuenta con un Comité de Honor integrado por distinguidas personalidades del mundo cultural, universitario y religioso. En esta ocasión lo presidió el Arzobispo de Quito, Mons. Fausto Trávez, y fueron miembros Mons. Julio Parrilla, Obispo de Riobamba; D. Marcelino Oreja, Presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España; D. José Manuel Blecua, Director de la Real Academia Española, y los rectores de las Universidades Pontificia de Salamanca, Comillas, CEU, Autónoma de Madrid y Universidad Técnica Particular de Loja, además de numerosos académicos españoles y poetas.

El Premio ha sido fallado en la ONU; la UNESCO; el Senado de Francia; los Ayuntamientos de Roma, Colonia y Madrid y el Museo del Prado, entre otros lugares prestigiosos, y es siempre numerosa la participación hispanoamericana. En 2012 el galardón lo obtuvo la ecuatoriana Yhamile Narváez (Tulcán, 1972) con la obra “Entre los pucheros” y en otras ediciones han quedado finalistas los ecuatorianos Mons. Julio Terán Dutari y Teresa Mora.

En su mensaje de este año, el Presidente del Premio, Jesús Fernández Hernández, ha manifestado que “la mística es ya en sí misma poesía porque crea, modela, estiliza la experiencia de amor por medio de la palabra inspirada: palabra potenciante, incluyente y dialogante, lejos del radio oprimente de las ideologías, (…), por ello la poesía mística es liberadora”. En este sentido, el objetivo del Premio Mundial es “ayudar a todos los poetas de cualquier credo y condición a hacer la mejor poesía con solo mostrarnos el camino del agua viva que sacia la sed de absoluto que todo hombre posee”.

Datos biográficos de José Ganivet Zarcos

José Ganivet Zarcos (Santa Fe, Granada), es licenciado en Teología por la Universidad de Salamanca y diplomado en Ciencias Sociales por la de Granada, y profesionalmente ha dedicado toda su vida a la enseñanza. Ha colaborado en diversas publicaciones de la Consejería de Educación y Ciencia (Tres veladas musicales con Federico García Lorca, 1998, incluido en el libro homenaje con motivo del centenario de su nacimiento, y Breve Historia de Andalucía).

Ha obtenido dos premios de poesía convocados por la universidad en sus años de estudiante; el premio en el certamen literario de Montefrío (1974), y, más recientemente, el Premio "Cuadernos del Laurel", del Ayuntamiento de La Zubia (2004), por su libro Resina y Ónice.

Tiene publicados otros poemarios: Ligero con el alba (2005), Tiempo de poda (2006), Apátridas (2008), Vamos a soñar poesía (2008), De Hablar Conmigo (2010), e Invocación a la Alegría (2011).
Su poemario Concédeme Silencio (2012) obtuvo por unanimidad una mención especial den la XXXII edición del Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística, celebrado en la Embajada de España cerca de la Santa Sede.

Colabora frecuentemente en el diario Ideal de Granada y en la revista literaria Entre Ríos.

Ha sido seleccionado en diversas antologías de España y Europa y ha publicado poemas en diversas revistas de España y América.

Selección de poemas de la obra Hablan de ti las rosas de José Ganivet Zarcos, ganador del XXXIII Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística

Hablan de ti las rosas que florecen;
los geranios colgados en la tapia;
la mañana indecisa que se enciende
enredada en la lluvia y se retarda;
el tic-tac del reloj que nunca duerme;
la tibieza embozada de la sábana;
el sabor del café: amargo, hirviente;
el aceite dorado y la tostada...

Con tu imagen me acuesto y me levanto
como dicen los versos que a menudo,
cuando niño, mi madre me rezaba.
Que, además de mi vara y mi cayado,
tu presencia es el templo donde acudo
cuando el sol hace fiesta en mi ventana.

Todo es sagrado

Señor, todo es sagrado
para quien sabe ver en la mirada
inocente de un niño tu inocencia,
tu obra inacabada;
tu amor, en una madre; tu belleza,
en un cuadro, en un verso, en un poema…
Señor, todo es sagrado
para quien sabe ver en las moléculas,
encendidas, que forman las estrellas,
la mano que sostiene
el Universo entero y lo completa.
Señor, todo es sagrado
para quien sabe verte en cada puesta
de sol, en cada aurora.
Para quien sabe amarte en la pobreza
de los pobres del mundo, en su miseria,
Y aguarda ser un día:
espuma de tu playa,
arena de tu arena,
arroyo de tu agua,
gavilla de tu era…
¡Luminosa presencia en tu Presencia!