Juan Diego, heraldo del Evangelio y reconciliador de culturas

El cardenal de México publica un libro sobre el futuro santo

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CIUDAD DE MÉXICO, 29 mayo 2002 (ZENIT.org).- Juan Diego, el testigo de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, no fue sólo el mensajero del Evangelio entre los indígenas, sino también promotor de la reconciliación entre culturas (la indígena y la europea), considera el arzobispo primado de México.



El cardenal Norberto Rivera Carrera, al presentar a la prensa su libro «Juan Diego, el águila que habla», recordó que las apariciones de la Santísima Virgen de Guadalupe se dieron en un marco histórico difícil, por lo que Juan Diego no sólo hizo el papel de mensajero, sino también de mediador y reconciliador de dos mundos distintos.

El volumen aborda aspectos históricos del indígena mexicano, receptor de los mensajes de la Virgen india, que tuvieron lugar entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531, y que será canonizado por Juan Pablo II el 31 de julio en la Basílica de Guadalupe.

Sobre la figura histórica del beato, el arzobispo primado de México señaló que aún hay muchas cuestiones que pueden y deben seguirse investigando, pero en cuanto a su indigenismo, virtudes, historicidad y santidad aseguró que ya no existe duda alguna.

En el encuentro, el cardenal confirmó que, según se había anunciado, Juan Pablo II pretende visitar México a fines de julio. «Al enterarme de las declaraciones de que el Papa podría no venir a México, inmediatamente me comunique con el Vaticano, donde confirmaron el quinto viaje del Sumo Pontífice a nuestro país», explicó.

El arzobispo dio detalles de la agenda, que prácticamente ya está aprobada por el Papa. Reveló que llegará el 30 de julio por la noche procedente de Guatemala y será recibido por el presidente en el Vicente Fox en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México.

Al día siguiente, 31 de julio, el pontífice realizará un recorrido por diferentes calles de la ciudad para llegar a la Basílica de Guadalupe, donde celebrará la misa de canonización de Juan Diego.

Tras una visita de cortesía al presidente Fox, Su Santidad se reunirá con los más de 100 obispos que integran la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

El 1 de agosto, su último día de estada en el país, celebrará la ceremonia de beatificación de los dos mártires de Oaxaca y después abandonará el templo mariano para dirigirse al aeropuerto y regresar al Vaticano.