Juan Pablo II, beato el próximo 1 de mayo

En el domingo de la Divina Misericordia

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CIUDAD DEL VATICANO, viernes 14 de enero de 2011 (ZENIT.org).- El papa Juan Pablo II será beatificado el próximo 1 de mayo, que este año coincide con la fiesta de la Divina Misericordia, segundo domingo de Pascua.

Lo anunció este viernes el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, tras hacerse pública la aprobación del decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión de Karol Wojtyla.

Una nota informativa de la Congregación para las Causas de los Santos publicada este viernes por la Oficina de Información de la Santa Sede detalla el Iter de la causa de beatificación de Juan Pablo II.

La fecha de la beatificación del papa polaco se hace pública después de que el pasado 11 de enero, los cardenales y obispos de esta Congregación consideraran “milagrosa” la curación de la religiosa Marie Pierre Simon por intercesión de Juan Pablo II.

La causa de beatificación de Juan Pablo II “por Dispensa Pontificia empezó antes de que transcurrieran los cinco años de la muerte del Siervo de Dios, requeridos por la normativa vigente”, recuerda la nota publicada hoy.

“Ese procedimiento fue solicitado por la imponente fama de santidad” de Juan Pablo II “en vida, en muerte y después de la muerte”, continúa el texto.

“Por lo demás, fueron observadas íntegramente las comunes disposiciones canónicas referentes a las Causas de beatificación y de canonización”, aclara la Congregación.

La nota continúa explicando el proceso seguido para la beatificación del antecesor de Benedicto XVI: entre junio de 2005 y abril de 2007 tuvo lugar la investigación diocesana principal romana y las rogatorias en diversas diócesis sobre la vida y las virtudes, y sobre la fama de santidad y de milagros de Juan Pablo II.

“La validez jurídica de los procesos canónicos fue reconocida por la Congregación para las Causas de los Santos con el Decreto del 4 de mayo de 2007”, explica la nota.

“En junio de 2009, examinada la respectiva Positio, nueve consultores teólogos del dicasterio dieron su parecer positivo sobre la heroicidad de las virtudes del Siervo de Dios”, señala el texto.

“En el noviembre siguiente, siguiendo el usual procedimiento, la misma Positio fue después sometida al juicio de los padres cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, que se expresaron con sentencia afirmativa”.

“El 19 de diciembre de 2009 el Sumo Pontífice Benedicto XVI autorizó la promulgación del Decreto sobre la heroicidad de las virtudes”, recuerda la nota.

“De cara a la Beatificación del Venerable Siervo de Dios, la Postulación de la Causa presentó al examen de la Congregación de las Causas de los Santos la curación de la 'enfermedad de Parkinson' de la hermana Marie Simon Pierre Normand, religiosa del Institut des Petites Soeurs des Maternités Catholiques.

“Como es habitual, las abundantes Actas de la Investigación canónica, y regularmente instruida, junto a los detallados exámenes médico-legales, fueron sometidos al examen científico de la Consulta Médica del Dicasterio de las Causas de los Santos el 21 de octubre de 2010”.

“Sus peritos, tras haber estudiado con la habitual escrupulosidad los testimonios del proceso y toda la documentación, se expresaron a favor del carácter científicamente inexplicable de la curación”.

“Los consultores teólogos, tras haber examinado las conclusiones médicas, el 14 de diciembre de 2010 procedieron a la valoración teológica del caso y, por unanimidad, reconocieron la singularidad, antecedencia y la coralidad de la invocación dirigida al Siervo de Dios Juan Pablo II, cuya intercesión había sido eficaz para los fines de la prodigiosa curación”.

“Finalmente, el 11 de enero de 2001, se celebró la sesión ordinaria de los cardenales y de los obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, que emitieron una unánime sentencia afirmativa”.

Esa sentencia, concluye la nota, considera “milagrosa la curación de la Hna. Marie Pierre Simon, en cuanto realizada por Dios de manera científicamente inexplicable, tras la intercesión del Sumo Pontífice Juan Pablo II, invocado con confianza tanto por la misma sanada como por muchos otros fieles”.