Juan Pablo II hace un balance del Milenio que termina

Pide perdón a Dios por el uso equivocado del progreso contra el hombre

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CIUDAD DEL VATICANO, 1 en (ZENIT).- Juan Pablo II celebró ayer en la


Basílica Vaticana un inédito «Te Deum» de acción de gracias en el que hizo
un balance del siglo y del milenio.
Quinientas voces de niños, los «Pueri cantores» --«mensajeros de esa
belleza que toca el corazón», como les había definido el Papa el día
anterior, fueron los intérpretes de la gratitud del Papa que agradeció a
Dios el haber llegado a la meta más esperada de su pontificado, el Jubileo.
«¿Qué cosa ha marcado sobre todo el milenio que ahora llega a su fin? ¿Cómo
se presentaba mil años atrás la geografía de los países, la situación de
los pueblos y de las naciones? ¿Quién sabía entonces de la existencia de
otro gran continente al oeste del Océano Atlántico?», se preguntó el Papa.
«El descubrimiento de América --respondió--, que ha dado inicio a una nueva
era en la historia de la humanidad, constituye sin lugar a dudas un
elemento cualificante en la valoración del milenio que hoy concluye».
Luces y sombras
«Este último siglo también ha estado caracterizado por profundos y a veces
rápidos sucesos --añadió--, que han incidido en la cultura y en las
relaciones entre los pueblos. Basta pensar en las dos opresivas ideologías,
responsables de innumerables víctimas que en éste se han consumado.
¡Cuántos sufrimientos, cuántos dramas! ¡Pero también cuántas asombrosas
conquistas! Estos años, confiados por el Creador a la humanidad, traen los
signos de los esfuerzos del hombre, de sus derrotas y de sus victorias».
Según el Papa «el riesgo más grande, en este cambio de época, es que
muchísimos de nuestros contemporáneos no eran capaces de identificar
realmente los valores perennes y de armonizarlos debidamente con los
descubrimientos recientes. He aquí un gran desafío para nosotros, hombres y
mujeres que nos disponemos a entrar en el año 2000».
Perdón
En esta relectura de la historia reciente, Juan Pablo II pronunció un
significativo acto de petición de perdón e imploró la misericordia divina:
«Pedimos perdón porque en muchas ocasiones las, conquistas de la técnica y
de la ciencia, tan importantes para el auténtico progreso humano, son
usadas contra el hombre».