Juan Pablo II pide ayuda para los enfermos más pobres, los leprosos

Recuerda la Jornada mundial contra el mal de Hansen

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CIUDAD DEL VATICANO, 27 enero 2001 (ZENIT.org).- Juan Pablo II recordó este mediodía a los enfermos de los enfermos, los leprosos, y les aseguró su solidaridad y su oración.



La intervención del pontífice tenía lugar en la Jornada Mundial del mal de Hansen, o lepra, unos 12 millones de personas en el mundo. Los países en los que la enfermedad está todavía muy extendida son 91, para 24 de ellos, constituye un problema de salud pública. El 73% de los casos registrados vive en India. Le siguen, por orden, Brasil, Myanmar, Indonesia, Nepal, Madagascar, Etiopía, Mozambique, R. D. Congo y Tanzania.

Juan Pablo II, al saludar a los miles de peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro desde la ventana de su biblioteca, manifestó su aprecio por todos «aquellos que, de diversos modos, se comprometen a vencer el mal de Hansen y permanecen cercanos a quien ha sido afectado por el mismo».

En especial, el Santo Padre dirigió su reconocimiento a la asociación «Amigos de Raoul Follereau», que trabaja activamente para sensibilizar a la opinión pública sobre esta enfermedad y pide la aportación necesaria por parte de todos para desterrarla del planeta.

Según un informe de la agencia Fides, esta enfermedad encuentra un potente aliado en el subdesarrollo que afecta a 1.300 millones de personas en el mundo que viven con menos de un dólar al día.

Todavía más grave es la discriminación que persiste respecto a estos enfermos por la presunta incurabilidad del mal que padecen. En 1940, se comenzaron los primeros tratamientos con efectos parciales. A finales de los años 70, se introdujo la poliquimioterapia. Gracias a este tratamiento, en el último decenio 10 millones de personas han sido curadas.

El tratamiento completo para un enfermo de lepra en el tercer mundo cuesta un poco más de cien dólares. La mitad de los enfermos del mundo reciben tratamiento de su enfermedad sólo por parte de asociaciones humanitarias.

Fides denuncia con claridad que las grandes industrias farmacéuticas no tienen ningún interés en invertir fondos en la investigación dirigida a encontrar una vacuna contra la lepra que afecta a los más pobres de la tierra.

La Iglesia dirige en la actualidad 823 leproserías, 375 en Africa (sólo en Senegal hay 116); 92 en América (43 en Brasil, ocho en México, cinco en Haití, tres en otras islas del Caribe, una en Guatemala...); 349 en Asia (263 en India); seis en Europa (tres en España); y una en Oceanía (Papúa-Nueva Guinea).