Juan Pablo II reanuda las audiencias privadas y recibe a obispos catalanes

Dedica quince minutos al arzobispo de Tarragona y le pregunta con interés por sus sacerdotes

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 21 febrero 2005 (ZENIT.org).- Tras su hospitalización y los ejercicios espirituales de la semana pasada, Juan Pablo II ha reanudado este lunes las audiencias a obispos en visita «ad limina», recibiendo a cinco prelados catalanes.



«El Papa ha seguido muy atento todo lo que le he explicado de la archidiócesis de Tarragona», ha revelado a Zenit monseñor Jaume Pujol Balcells, desde hace cinco meses arzobispo esa archidiócesis catalana, tras su encuentro cara a cara con el Papa.

«Ha sonreído cuando le he contado que de vez en cuando hago excursiones a la montaña con los seminaristas y me acuerdo de él», añade el prelado de Tarragona.

Monseñor Pujol, doctor en Ciencias de la Educación y en Sagrada Teología, comenta que «el Papa estaba muy atento» e iba «asintiendo con la cabeza» a las explicaciones que le daba.

El presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense expresó al Papa «su cariño» y, según ha declarado a Zenit, «le he pedido una bendición especial no sólo para Tarragona sino para toda Cataluña».

«Le he traído al Papa los recordatorios de mi ordenación episcopal. En uno de ellos aparece el martirio del obispo san Fructuoso (259 d. C.), acompañado por sus diáconos Auguri y Eulogi, y le he explicado que un soldado pidió a san Fructuoso que rezara por él, a lo que el obispo respondió que tenía que rezar por toda la Iglesia extendida en Oriente y Occidente», comenta el obispo.

El Papa ha querido saber «si hay sacerdotes en todas las parroquias». A las explicaciones que el arzobispo le hacía, el pontífice intercalaba preguntas, según ha contado monseñor Pujol.

«Es impresionante cómo pasa volando el tiempo», reconoce, calculando que estuvo «entre los diez y los quince minutos» a solas con el Papa. Entre otros obsequios, el prelado le ha dado a Juan Pablo II una imagen de la Mare de Déu del Claustre, de la catedral de Tarragona.

Juan Pablo II ha sido informado de la situación de los colegios de Tarragona, cuatro de ellos diocesanos, del mundo de la salud, de los mayores, y de los jóvenes, que organizan un gran encuentro a principios del mes de marzo en la archidiócesis.

Antes de encontrarse con monseñor Pujol, el Papa había recibido a monseñor Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona; a monseñor Joan Carrera, auxiliar de Barcelona; a monseñor Josep Ángel Saiz Meneses, obispo de Terrassa; y a monseñor Agustí Cortés Soriano, obispo de Sant Feliu de Llobregat. Estos últimos forman la nueva provincia eclesiástica de Barcelona.

Los prelados han sido recibidos por el Papa a las once de la mañana. Antes habían celebrado en la basílica de san Pedro del Vaticano en una eucaristía presidida por monseñor Julián Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela, que forma parte de otra delegación de obispos españoles en visita «ad limina» a Roma.