Juan Pablo II recibe a los sucesores de santo Tomás apóstol

Jubileo en Roma de la Iglesia siro-malankar

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CIUDAD DEL VATICANO, 20 nov (ZENIT.org).- Sucesores directos de la evangelización comenzada por santo Tomás en la India se encontraron hoy con Juan Pablo II en el marco de una peregrinación con motivo del gran Jubileo del año 2000.



En efecto, peregrinos de la Iglesia siro-malankar, de India y de otros lugares, quisieron, expresar la cercanía de sus comunidades cristianas con el sucesor del apóstol Pedro. Un gesto significativo, pues esta Iglesia hace siete décadas no estaba en comunión con Roma.

Entre el 19 al 21 de noviembre se está celebrando el Jubileo de la Iglesia Católica siro-malankar, cuyo momento central tendrá lugar mañana, con la celebración de la misa celebrada en la basílica romana de Santa María en Trastevere.

Los peregrinos vienen acompañados por el arzobispo Cyril Baselios Malancharuvil, metropolitano de Trivandrum de los siro-malankares.

La Iglesia Católica siro-malankar es la «Iglesia de santo Tomás», pues tiene origen en la predicación de ese apóstol. En la Iglesia siro-malankar, enraizada en India, hay cuatro congregaciones religiosas: la orden de la Imitación de Cristo, las religiosas de la Imitación de Cristo, las Hijas de María y la Kristia Sanyasa Sabha (Congregación religiosa cristiana). Fieles a su patrimonio espiritual y litúrgico, se comprometen en la evangelización de los no cristianos.

La Iglesia siro-malankar, de rito antioqueno, recuperó la plena comunión con Roma en 1930, en tiempos del Papa Pío XI, conserva sin embargo luna liturgia particular en su lengua local, el «malayalam».

El Papa recalcó la importancia del aniversario del regreso de esta comunidad cristiana a la comunión con la Sede de Pedro y la Iglesia universal con estas palabras: «Hace setenta años el arzobispo metropolitano Mar Ivanios, el obispo Mar Theophilos y sus compañeros entraron en plena comunión con la Sede de Pedro, porque estaban profundamente convencidos de la verdad de las palabras que se encuentran bajo la cúpula de la basílica vaticana: "Hinc una fides mundo refulget". "Desde aquí la única fe brilla en todo el mundo"».

«Comprendieron que la Iglesia es una sola --explicó el Papa--, la Iglesia de Cristo de Oriente y de Occidente, y supieron que al entrar en comunión con la Iglesia católica de ninguna manera deseaban renegar de la fidelidad a su tradición».

Por último, el Papa pidió a los presentes que recen por la plena unidad con las Iglesias Orientales.