Juan Pablo II y el pueblo judío, exposición en Baltimore

“Una bendición mutua”

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MARYLAND, lunes 30 de agosto de 2010 (ZENIT.org) – El Museo judío de Maryland, en Baltimore, ha organizado una exposición sobre el papa Juan Pablo II titulada: “Una bendición mutua: Juan Pablo II y el pueblo judío”, que abrirá sus puertas del 2 de septiembre al 26 de diciembre de 2010.

Los responsables del Museo subrayan que el papa Juan Pablo II “rompió la cadena de dificultades” que han marcado las relaciones entre judíos y cristianos en 2000 años de historia.

El nombre de la exposición está tomado de un mensaje de Juan Pablo II, en 1993, para la conmemoración del 50 aniversario de la sublevación del Gueto de Varsovia: “Tanto judíos como cristianos, siguiendo el ejemplo de la fe de Abraham, estamos llamados a ser una bendición para el mundo. Esta es la tarea común que nos espera. Es necesario por tanto que nosotros, cristianos y judíos, seamos primero una bendición los unos para los otros”.

La exposición incluye fotografías, vídeos, documentos y objetos que recuerdan la “contribución extraordinaria del papa Juan Pablo II” a las relaciones entre judíos y católicos.

“Es importante que seamos un puente hacia las demás comunidades”, declaró el responsable del Museo, M. Falk, quien reconoció al papa Juan Pablo II “un lugar particular en el corazón de los judíos”.

La exposición incluye también testimonios de religiosos católicos que salvaron a judíos durante la Shoah.

La exposición se dirige en particular a los niños, tanto judíos como cristianos. Está promovida por el Museo judío de Baltimore (Jewish Museum), y también por la Jewish Community Federation of Baltimore, el Baltimore Jewish Council y por organizaciones caritativas católicas. El comité organizador incluye también al cardenal William H. Keeler, arzobispo emérito de Baltimore y moderador en las relaciones entre judíos y cristianos en el seno de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.

Dos medios de comunicación esponsorizan la muestra: el Baltimore Jewish Times y el Catholic Review.

Por Anita S. Bourdin, traducción del francés por Inma Álvarez