Jubileo del mundo agrícola: Un compromiso en la lucha contra el hambre

Alimentos transgénicos y las nuevas riquezas, interrogantes éticos

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CIUDAD DEL VATICANO, 7 nov (ZENIT.org).- Lucha contra el hambre y destino universal de los bienes, como son la tecnología, el capital, el saber y la capacidad de organización. Estos son los dos temas que subrayará el Jubileo del mundo agrícola, que tendrá lugar en el Vaticano el próximo fin de semana.



El Comité de preparación vaticano de estas jornadas jubilares, con las que se identifica más de la mitad de la población del planeta que vive de los recursos del campo, presentó hoy a la prensa un documento en el que se recogen una serie de «Consideraciones éticas» que tiene que afrontar hoy el mundo agrícola.

Según el texto, «una vez superado el colectivismo, es necesario no perder de vista el principio de la destinación universal de los bienes», que es válida también para «nuevas formas de propiedad», como el poder económico, el capital, la capacidad de organización, el saber y las tecnologías».

«La propiedad --aclara el documento-- no es un fin en sí mismo, sino que su finalidad está orientada a la realización personal y social del hombre».

El programa de estas jornadas jubilares del mundo agrícola, en las que se espera la participación de unas 8 mil personas, comenzará el sábado, en la sala de las audiencias generales del Vaticano con una jornada de reflexión. Al final del encuentro, los peregrinos campesinos y ganaderos vivirán juntos un momento de fiesta.

El domingo tendrá lugar el momento culminante de la peregrinación con la misa que será celebrada por Juan Pablo II en el Vaticano.

En la celebración eucarística estarán presentes los máximos responsables de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) del IFAD (Fondo Internacional para la Agricultura y el Desarrollo) y del PAM (Programa para la Alimentación Mundial ), estas dos últimas instituciones también están dirigidas por la ONU.

El director general de la FAO, Jacques Diouf, pronunciará el discurso de saludo al Papa. Según explicó en la rueda de prensa el arzobispo Agostino Marchetto, representante permanente de la Santa Sede ante la FAO, la participación de estos tres organismos de las Naciones Unidas en este Jubileo quiere expresar «la dimensión mundial, universal, de la lucha contra el hambre, una causa eminentemente jubilar y abierta a todos, independientemente del credo o de la ideología de cada uno».

En el encuentro con la prensa intervino también el obispo Fernando Charrier, presidente del Comité del Jubileo del mundo agrícola, quien aclaró que «si la tierra se utiliza de manera adecuada, es capaz de dar de comer y acoger al menos a doce mil millones de personas», un dato que tranquiliza los miedos de algunos grupos ideológicos sobre los peligros del hipotético «boom» demográfico actual.

Por lo que se refiere a las implicaciones éticas de los alimentos modificados genéticamente, monseñor Charrier explicó que «tienen que ser los científicos quienes digan si los alimentos transgénicos violan la naturaleza o si más bien pueden ser una ayuda para el hombre. En este caso, la Iglesia espera el juicio de la ciencia».

Mientras llega un pronunciamiento científico, la recomendación del obispo fue clara: «¡prudencia!»