La Acción Católica reflexiona sobre familia, política, economía y parroquia

En su encuentro mundial de Loreto

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ROMA, miércoles, 1 septiembre 2004 (ZENIT.org).- La gran fiesta mundial de la Acción Católica en Loreto incluye cinco congresos: uno dedicado a la política, uno a la economía, un tercero a los asistentes parroquiales, otro a la familia y un último a las actividades parroquiales.



Los congresos, que tendrán lugar entre jueves y viernes, iniciarán con el dedicado a la economía. Se reflexionará sobre ética y economía en el marco de la sociedad actual.

El turno a la política quedará sellado por la huella de Giorgio La Pira (1904-1977), jurista y político, ex alcalde de Florencia, en causa de beatificación.

La familia centrará el congreso titulado «Una casa para el Evangelio: la familia, espacio para vivir y comunicar la fe».

Los presidentes y asistentes parroquiales será el tema del congreso más interno, que se centrará en el aspecto asociativo de la Acción Católica y incidirá en su rostro misionero. En la parroquia esta institución tiene su fuerza y sentido.

Finalmente, un congreso sobre los oratorios, o actividades de recreo y formación que ofrecen las parroquias estudiará la función social y educativo de estas instituciones.

Los niños tendrán su momento estelar el próximo 4 de septiembre cuando dirán «Un sí grande como una casa» en el estadio de «Il Conero» (Ancona). «Este gran acontecimiento de fiesta y amistad profundizará el sí de Maria a través de juegos, actividades, reflexiones y oraciones», señala el programa.

Los jóvenes participarán ese mismo día en una actividad llamada «In my Heart», que tendrá lugar en Piano di Montorso, en Loreto. Los organizadores han explicado que «será un acontecimiento de jóvenes para jóvenes que se encuentran y hacen fiesta mientras dan testimonio de su fe en Jesucristo».

Los adultos se encontrarán en el acto llamado «Vivir en casa, habitar el mundo», en Loreto, en el que se propondrá la casa como lugar de encarnación donde la fe se convierta en historia.

El programa del Foro Internacional de Acción Católica incluye varias celebraciones eucarísticas, la primera de ellas presidida por el cardenal Crescenzio Sepe, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

El cardenal Ivan Dias, arzobispo de Bombay (India), celebrará la eucaristía en la Santa Casa de Loreto el viernes.

El arzobispo de Mérida y presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, Baltazar Enrique Porras Cardozo, presidirá también una Eucaristía y una oración matutina.

Las ponencias de los congresos se han dividido según países. Alberto Montaner, presidente nacional del Movimiento de Jóvenes de Acción Católica de España presentará la sesión dedicada a la santidad laical.

Alejandro Madero, presidente nacional de la Acción Católica en Argentina, presidirá una sesión dedicada a la universalidad de la Acción Católica en la que participarán también Austria, Argentina, Burundi, Italia, España, Tierra Santa, Rumania y Venezuela.

En el congreso están representados más de cincuenta países.

El Consejo Pontificio para los Laicos estará presente en todo el congreso, desde su presidente, el arzobispo Stanislaw Rylko, que hablará sobre «La Acción Católica, don del Espíritu para la Iglesia de Nuestro Tiempo», hasta su secretario, el obispo Josef Clemens, que presidirá la sesión conclusiva. También participará Guzmán Carriquiry, subsecretario del mismo consejo.

Beatriz Buzzetti Thomson, coordinadora del Foro Internacional de la Acción Católica, explicó este martes en la presentación de las actividades de Loreto en la Sala de Prensa de la Santa Sede que «este es el primer congreso internacional de la Acción Católica» y confesó que «esperamos que este congreso sea ocasión para reflexionar sobre cómo la Acción Católica puede ser esa presencia viva en el mundo que la Iglesia necesita».

Buzzetti Thomson recordó que lo propio de la Acción Católica es «su carácter diocesano» y su «integración en la vida de la Iglesia local».

La coordinadora terminó la presentación del encuentro poniendo las sesiones del congreso «en las manos de María, a cuya casa peregrinaremos».