La acción de la Santa Sede en la ONU: «Dar voz a quien no la tiene»

El arzobispo Celestino Migliore ha sido recibido en audiencia por el Papa

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CIUDAD DEL VATICANO, martes, 30 enero 2007 (ZENIT.org).- «Dar voz a quien no la tiene». Este es uno de los objetivos de la acción que realiza la Santa Sede en las Naciones Unidas, institución en la que tiene el estatuto de observador permanente con derecho a voz pero no a voto.



Así lo ha explicado este martes el arzobispo Celestino Migliore, observador permanente ante la ONU, quien este 29 de enero mantuvo una audiencia privada con Benedicto XVI.

«Estoy contento de haber tenido esta posibilidad de hablar con el Santo Padre, en particular de las preocupaciones y esperanzas comunes sobre la ONU», revela el prelado en declaraciones emitidas por «Radio Vaticano».

Al constatar las dificultades que se dan en el seno de esta institución para alcanzar acuerdos, el arzobispo explica que «en este encuentro con el Santo Padre he constatado su gran deseo de que la presencia de la Santa Sede en la ONU pueda dar su contribución para desbloquear esta situación y hacer que haya una mayor voluntad para alcanzar entendimientos que sean fecundos para toda la humanidad».

Al referir las esperanzas y preocupaciones del Papa sobre las Naciones Unidas, el arzobispo explica que «por estatuto la ONU tiene como tarea alcanzar la paz y el bienestar de las poblaciones del mundo, a través de la cooperación y a través de un entendimiento común».

Hablando del nuevo secretario general de la ONU, el coreano Ban Ki-moon, monseñor Migliore constata que «ciertamente es un hombre muy preparado y entusiasta».

«Se encuentra en un período de rodaje, en el que tiene que componer su equipo --sigue aclarando el prelado--. Por ahora nos encontramos en un momento por así decir de espera, pero en una espera que está alimentada por buenas esperanzas. Se tiene la impresión de que este nombramiento ha sido como inyectar nueva sangre en esta institución».

Por lo que se refiere a la actividad de la Santa Sede en la ONU, informa: «nosotros buscamos sobre todo dar voz a quien no tiene voz».

«De hecho, hay muchas situaciones de emergencia en las que algunos se dirigen al Papa y a la Santa Sede, y precisamente a través de esta presencia en Nueva York tratamos de dar seguimiento a este trabajo, que con frecuencia es un trabajo específicamente humanitario», aclara.