La Adoración Nocturna subraya su compromiso de caridad durante el «día»

Responde a la invitación del legado papal y escoge a su nuevo presidente

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GUADALAJARA, jueves, 14 octubre 2004 (ZENIT.org-El Observador).- En el marco del Congreso Eucarístico Internacional de Guadalajara, se llevó a cabo la reunión mundial de la Federación de Adoración Nocturna, que reúne a personas que adorar perpetuamente la Eucaristía y que promueven otras obras eucarísticas.



En la misa que se llevó a cabo, tras la elección del nuevo presidente mundial, el cardenal Jozef Tomko, legado pontificio para el Congreso Eucarístico Internacional, pidió a los adoradores que su fe no se quede nada más en el ritual y en la obligación, sino que tienda a hacerse vida.

La adoración contemplativa es importante, dijo, pero hay que extenderla en actos de apoyo al prójimo en armonía con Cristo y con la Creación.

Antes de la ceremonia eucarística, el cardenal Juan Sandoval Íñigüez, arzobispo de de Guadalajara, pidió a más de 1.500 adoradores de todo el mundo, especialmente de España y América Latina, que sean «la columna vertebral de todas las actividades parroquiales y pastorales, tanto en sus propias diócesis como en la Iglesia universal».

Como nuevo presidente del Consejo Mundial de la Federación de Adoración Nocturna y otras Obras Eucarísticas ha sido elegido Enrique Badía, mientras que la dirección espiritual la tendrá a su cargo el sacerdote español Carmelo Borobio.

En respuesta a la petición del cardenal Tomko, los adoradores eucarísticos de México se han comprometido a apoyar la construcción, en Guadalajara, del Santuario de los Santos Mártires Mexicanos y al mantenimiento del monumento a Cristo Rey, conocido como el Cristo del Cubilete, situado en el centro geográfico de la República Mexicana, en las cercanía de León, Silao y Guanajuato.

La Adoración Nocturna es una asociación de católicos que tiene como fin adorar a Jesús Sacramentado en las horas de la noche y en comunión con la Iglesia. Su implantación es mundial, nacional y diocesana.

Fue fundada en 1848 en París por Herman Cohen. La Federación Mundial de Adoración Nocturna se creó en París en 1963, con la participación de 40 países. Actualmente existen más de cuatro millones de adoradores en todo el mundo.

Su lema es «Adoradores de noche, testigos de día». «Como adoradores de noche, en la soledad y en el silencio de la noche adorando al Santísimo en unas horas de reflexión, con lecturas y salmos propios para el momento, celebrando la Eucaristía y pidiendo por todo el mundo», explican fuentes de la Adoración Nocturna.

«Como testigos de día, aunque no tienen implícitamente un compromiso social, muchos de sus miembros están comprometidos en labores sociales con los marginados, los desposeídos ... trabajando en parroquias diocesanas, además de promover otras formas de devoción y culto a la Eucaristía», añaden.