La Asamblea Nacional de Francia aprueba la «Eugenesia de Estado»

Los obispos se oponen a la esterilización de los discapacitados mentales

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PARIS, 30 mayo 2001 (ZENIT.org).- «Eugenesia de Estado». Este es el grave riesgo que han denunciado los obispos franceses ante el proyecto de ley que incluye la esterilización de los discapacitados mentales graves.



Se presentó este miércoles en la Asamblea Nacional, en su redacción definitiva, la polémica Ley sobre el aborto y anticoncepción. Entre otras cosas, prevé, además, la ampliación de 10 a 12 semanas de embarazo para que una mujer pueda ser sometida a una operación abortiva sin ser castigada por la ley.

La ley prevé también que una menor de edad pueda ser sometida al aborto aunque no cuente con el permiso de sus padres. En ese caso, debe ser acompañada simplemente por un mayor de edad elegido por ella misma.

El Consejo permanente de la Conferencia Episcopal Francesa dio a conocer en meses pasados su oposición frontal, clara, y decidida ante este proyecto que liberaliza aún más el aborto. Ahora acaba de publicar un nuevo documento con el título «¿Vamos a tener el derecho a mutilar?», en el que plantean un problema fundamental de ética.

«¡Tolerar la mutilación de los más débiles en la sociedad --escriben los prelados-- es verdaderamente un mal signo! En nombre del principio de precaución y para la salvaguardia de un cierto confort social, se acepta una auténtica agresión y un paso más hacia la eugenesia de Estado».

Monseñor Jean-Pierre Ricard, obispo de Montpelier y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Francesa, explica en declaraciones a Radio Vaticano: «Lo que nos ha alarmado del artículo 20 de esta ley es la autorización de la esterilización de adultos, sometidos a tutela a causa de una grave discapacidad mental. Es algo particularmente grave, pues la esterilización es una mutilación interna y definitiva y toca profundamente a la integridad de la persona».

«Vemos en ello un grave atentado al respeto del ser humano --añade el prelado galo--. Con esta declaración, hemos querido decir que nos encontramos ante un golpe irreversible infligido a personas consideradas como indignas de procrear a causa de su discapacidad. Me parece que se atenta de este modo contra uno de los derechos humanos fundamentales, el del respeto de la integridad del propio cuerpo. Y esto nos parece grave».

Han votado a favor de la ley los partidos de la «izquierda plural» que apoyan al Gobierno de Lionel Jospin (socialistas, comunistas, verdes…). El centro derecha, si bien dejó «libertad de conciencia» a sus representantes, rechazó masivamente la reforma.