La Asociación Dos Corazones cumple un año "ayudándoles a sonreír"

La ONG de ayuda a niños del Tercer Mundo con necesidades especiales presentó su primer año de andadura en la parroquia madrileña de San Germán

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 520 hits

“No podemos hacer grandes cosas, sólo pequeñas cosas con gran amor”. Estas palabras de la Beata Madre Teresa de Calcuta son el lema de la Asociación Dos Corazones. La parroquia de San Germán de Madrid acogió la presentación de esta ONG "que atiende a niños con necesidades concretas en países del Tercer Mundo, especialmente de África". El acto, que fue introducido por el párroco de esta iglesia, don Enrique González, llevó por lema “ayudándoles a sonreír”.

Además, participaron en el encuentro la Junta Directiva y miembros de Dos Corazones, así como colaboradores y simpatizantes. Después de un año de actividad, la ONG informó de la "ejecución de los proyectos de cooperación con misiones católicas y de las ayudas que durante este tiempo han llegado a las familias". Por otro lado se presentaron los nuevos proyectos, así como las necesidades más apremiantes, ya que la actividad de la entidad se financia de donativos. Asimismo, se dio a conocer el primer boletín digital de la asociación, disponible en su página web www.2corazones.org o por correo electrónico (info@2corazones.org).

La Asociación "se constituyó con la intención de promover y apoyar soluciones para mejorar la calidad de vida de menores con necesidades especiales. En cada caso se estudia la actuación más idónea que posibilite el desarrollo integral del menor". Esto supone -anuncia la Asociación- un apoyo directo para la familia y el entorno inmediato del niño, de modo que sea sostenible en el tiempo. Por otro lado, Dos Corazones "colabora con proyectos de otras organizaciones en España o en países del Tercer Mundo, especialmente Misiones y Fundaciones de religiosos y religiosas".

El pequeño Jean Eudes, un niño de Benín con parálisis cerebral, inspiró al matrimonio fundador de Dos Corazones a crear esta Asociación. Junto a Jean Eudes, otros niños de Togo, Benín y Ruanda son beneficiarios de Dos Corazones. "En algunos casos, con medicinas o fisioterapia es suficiente, pero en otros, como en el de la togolesa Atsopi -quemada en un accidente a los 3 meses de nacer- se precisan varias operaciones para que recupere la normalidad de su vida", explican desde la ONG. Además de asistir a las familias, Dos Corazones ha colaborado en la organización de la fiesta de Navidad para los niños de la misión comboniana de Lomé. Este año la Asociación quiere intervenir en dos nuevos proyectos en Togo: la construcción de una casa para familias con SIDA y la instalación de una biblioteca en la prisión de Lomé.