La belleza y la amistad unen a cristianos y musulmanes

El 28 de octubre se celebró el primer Meeting de El Cairo

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EL CAIRO, miércoles 3 de noviembre de 2010 (ZENIT.org).- Un evento inimaginable. Casi mil personas participaron el jueves 28 de octubre en la inauguración del primer Meeting de El Cairo, un encuentro promovido por la Fundación Meeting, del Centro Cultural Ta’Wassul de El Cairo y por la American Muslim Foundation International.

Estaban presentes en la inauguración dos ministros del Gobierno egipcio, el portavoz del ministro de cultura, el patriarca Antonios Naguib, el decano de la Facultad de Teología de al-Azhar y el vice-rector de la Universidad de El Cairo.

También personalidades del mundo cultural árabe y personas interesadas en entender lo que está surgiendo de una amistad nacida entre algunos jueces e intelectuales musulmanes y el Meeting.

La vicepresidente del tribunal constitucional Tahani al-Jibaly, primera mujer que ha sido elegida en el sindicato de trabajadores y primera mujer elegida en el tribunal, es la presidente del Meeting Cairo.

Ella explicó, conmovida: “El encuentro con el Meeting de Rimini había dejado una promesa que se cumple esta tarde”.

“En el encuentro con el Meeting nos enriquecemos -afirmó-. Hacemos esto porque la belleza es un escudo contra la intolerancia, difundir el bien es belleza”.

“En nuestro país, lugar de encuentro de civilizaciones -precisó-, debemos tomar la iniciativa con este Meeting que tiene eficacia en el tiempo, en un momento en el que la patria estaba a punto de arder por los conflictos religiosos”.

“Debemos colaborar con quien cree que la religión es para la vida, y no para una renuncia a la vida”, dijo.

El tema de la belleza fue retomado por la presidente de la Fundación Meeting, que después del acto de hermanamiento, dijo: “Aquí en el Nilo, vuestro río, un río que vuelve a evocar la belleza, se está haciendo historia”,

“No lo habría imaginado nunca, es lo más grande que sucede en 31 años de historia -dijo-. Nos hemos encontrado en la belleza, en este deseo de todo hombre”.

“También vosotros celebráis el Meeting con una certeza, seguros de que la amistad puede cambiar el mundo entero”.

“Nosotros estamos aquí para conocer y aprender lo que está pasando -añadió-. Algo nos ha tocado el corazón, haciendo que nos encontráramos. Estamos recorriendo una parte del camino juntos”.

Para manifestar el clima de amistad que ha habido, el decano de la Facultad de Teología de al-Azhar Abdel Moaty Bayoumi rindió homenaje al jesuita Van Nispen, símbolo del diálogo entre cristianos y musulmanes.

¿Pero cómo es posible imaginar que un grupo de intelectuales musulmanes se prodiguen en organizar en El Cairo una manifestación conocida por su “integridad católica”?

Intentó responder a esta cuestión el profesor de literatura árabe Farouq Wael, fascinado por los escritos de Don Giussani y por el clima de amistad vivido en el Meeting de Rimini.

Farouq, que es también vicepresidente del Meeting Cairo, explicó que con estos encuentros se quiere superar la noción teológica de diálogo interreligioso para que “las religiones no dialoguen, sino que sean los creyentes quienes lo hagan”.

“Sólo el diálogo a través del trabajo compartido puede conducir de una ilusoria comunión en la fe a una real comunión en la vida”, afirmó Farouq.

Su beatitud Antonios Naguib, patriarca copto-católico de Alejandría, recientemente nombrado cardenal, se mostró “impresionado” por el evento lanzado por un grupo de intelectuales musulmanes inspirados en el Meeting de Rimini.

“Para nosotros -dijo el patriarca copto-católico- es muy importante un diálogo de este tipo. Diría que podrá convertirse en el inicio de un diálogo en el ámbito intelectual y de vida que podrá avanzar y dar muchos frutos”.

Es necesaria una oportunidad, añadió, que pueda permitir a cristianos y musulmanes “un verdadero encuentro” haciendo entender que “diferencia no quiere decir nada más que aceptación recíproca, en la que se encuentran campos comunes”.

También se mostró sorprendido el portavoz del ministro de Cultura egipcio, Samir Gharib, quien afirmó: “Os expreso mi estima y la del ministro por el evento que habéis organizado, un evento que da una atmósfera de tolerancia”.

La velada concluyó con la exhibición del grupo religioso Sama’a, Mesnsaje de paz, con músicas de las tradiciones judía, cristiana y musulmana, aplausos y cantos conjuntos en el signo de la belleza.

[Por Antonio Gaspari, traducción del italiano por Patricia Navas]