La biotecnología no puede violar la dignidad humana, advierte el Papa

Al recibir al nuevo embajador de Corea del Sur ante el Vaticano

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 11 octubre 2007 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha alertado ante la tentación de que la investigación científica pisotee la dignidad fundamental del ser humano, como sucede con los experimentos con embriones humanos que después son destruidos, o con la clonación.



Al mismo tiempo, al recibir este jueves al nuevo embajador de Corea del Sur, Ji-Young Francesco Kim, apoyó la investigación y el uso con células embrionarias adultas, pues en este caso la vida humana no queda en peligro.

Al reconocer los enormes pasos tecnológicos dados por el país asiático, el pontífice destacó en particular los «avances en biotecnología, que tienen la posibilidad de tratar y curar enfermedades de manera que se mejore la calidad de la vida»

«Los descubrimientos en este campo invitan al hombre a tener una conciencia cada vez más profunda de sus serias responsabilidades involucradas en su aplicación», explicó en su discurso entregado en inglés.

«Ante todo está la dignidad del ser humano, que no puede ser manipulada en ninguna circunstancia o tratada como mero instrumento de experimentación».

«La destrucción de embriones humanos para obtener células estaminales o con cualquier otro propósito contradice el pretendido intento de investigadores, legisladores y funcionarios de la salud pública de promover el bienestar humano», denunció.

«La Iglesia no vacila en aprobar y animar la investigación de las células somáticas estaminales no sólo por los resultados favorables obtenidos con estos métodos alternativos, sino porque – y es lo más importante - esta investigación se armoniza con el intento ya mencionado, respetando la vida humana en cada etapa de su existencia», aclaró.

El obispo de Roma aseguró sus oraciones «para que la sensibilidad moral que es inherente al pueblo coreano, como ha evidenciado en su firme rechazo a la clonación humana y a los procedimientos relacionados, ayude a la comunidad internacional a adherirse a las profundas implicaciones éticas y sociales de la investigación científica y de su utilización».