La casa de las familias del mundo

En Nazaret, una iniciativa pontificia y de la Renovación en el Espíritu Santo

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 943 hits

Una casa que represente a todas las familias del mundo, que sea un centro de espiritualidad familiar, formación de vida de pastoral será edificada en la ciudad de Nazaret y gestionada por el movimiento Renovación en el Espíritu Santo.

La iniciativa fue presentada, junto a la nueva fundación vaticana Centro Internacional de la Familia de Nazaret, esta mañana, en la Sala de Prensa de la Santa Sede, con la presencia del presidente del Pontificio Consejo de la Familia, monseñor Vincenzo Paglia, del obispo auxiliar de Jerusalén, monseñor Giacinto Marcuzzo y del presidente italiano de Renovación en el Espíritu Santo, Salvador Martinez

“El Centro --indicó monseñor Paglia- fue una intuición de Juan Pablo II en 1997 durante la Jornada Mundial de la Juventud, como signo de apoyo a las familias de todo el mundo. Con la invitación de que 'espíritu de la Sagrada Familia de Nazaret' reine en todos los hogares cristianos”.

Si bien a “pesar de los esfuerzos realizados por el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo de la Familia, el proyecto encontró dificultades y solamente en 2009, en vísperas del viaje pastoral de Benedicto XVI a Tierra Santa, se intentó recuperar la iniciativa confiándola al movimiento eclesial Renovación en el Espíritu”.

Monseñor Paglia precisó que Benedicto XVI para dar una adecuada configuración jurídica al proyecto, dispuso la erección de la fundación vaticana Centro Internacional Familia de Nazaret, cuyos locales están en el Pontificio Consejo de la Familia.

Añadió que se vuelve necesario “volver a proponer una nueva cultura de la familia” y recordó que Nazaret es uno de los lugares de extraordinaria fuerza evocativa y simbólica. Es el lugar en donde Jesús creció, de su casa, y en donde vivió con María y José. Y a llamar a Dios como Abbá, Padre, como indicó de reciente el papa Francisco”.

Se levantará por lo tanto en Nazaret el Centro Internacional por la Familia, un centro de espiritualidad familiar, formación de vida y de pastoral. Será también un observatorio permanente de estudio sobre la pastoral familiar en el mundo, en particular en Tierra Santa y Medio Oriente, en colaboración con las Conferencias Episcopales de todo el mundo, universidades católicas e instituciones internacionales de inspiración cristiana.

Dará además apoyo material a las familias en dificultad, en particular en Tierra Santa a través de proyectos internacionales.

El doctor Martinez indicó que la fundación tiene la finalidad de la formación y evangelización de las familias y su pastoral. Y precisó que la Fundación es dirigida por un consejo de administración compuesto por cinco miembros, tres elegidos por la asociación Renovación en el Espíritu y dos por el Pontificio Consejo para la Familia.

“Hemos recibido --dijo Martinez- con gran alegría y no poca emoción, conscientes del gran desafío que significa, la invitación de construir, gestionar y animar la “casa del papa en Tierra Santa”, una especial morada para todas las familias del mundo, en particular a las de Medio Oriente , memoria viviente y bendita de los orígenes del cristianismo”.

Añadió el deseo de lograr “que el Centro Internacional de la Familia de Nazaret sea un lugar privilegiado para la difusión del 'evangelio de la familia' una vitrina de todo lo bello, bueno, verdadero y justo que la familia propone y testimonia al mundo” y para ello participarán tantas universidades, centros, movimientos, comunidades y asociaciones, en un trinomio que se puede definir Papa, Familia, Tierra Santa”.

Será en Nazaret, lugar donde inició todo y todo puede recomenzar, uno de los lugares más pacíficos de Tierra Santa, ciudad preservada por Dios en la que reside un 40% de cristianos respecto al 1% de las otras ciudades de Israel. Un primado el de Nazaret, que se propone también en clave ecuménica, y que puede contagiar un nuevo amor por las familias de todo el mundo.

El centro surgirá en la cima de la colina que domina el centro habitado y la Basílica de la Anunciación, en un terreno que es propiedad de la Santa Sede. Tendrá un auditorio de 500 asientos, un centro diocesano, salas de encuentro y estudio, una iglesia con 500 puestos, una residencia con 100 habitaciones para acoger familias, así como una ludoteca para los niños y áreas de recreación.

El centro que tendrá un costo de aproximadamente 12 millones de euros, tendrá también un portal de la familia, para dar una “ayuda subsidiaria horizontal” a miembros de familias que encuentran dificultades en su vida diaria, que contará con apoyo de especialistas, psicólogos, economistas, educadores sacerdotes, y que permitirá una interacción entre las familias de todo el mundo.