La censura anticristiana y los nuevos medios

Un informe subraya sus defectos

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Por el padre John Flynn, L. C.

ROMA, domingo 9 de octubre de 2011 (ZENIT.org). – Un informe de National Religious Broadcasters (NRB), de Virginia, Estados Unidos, ha revelado graves problemas en el modo en que las nuevas plataformas de medios de comunicación tratan la religión.

Con el título “True Liberty in a New Media Age: An Examination of the Threat of Anti-Christian Censorship and Other Viewpoint Discrimination on New Media Platforms” (Libertad Verdadera en una Nueva Era Mediática: Análisis de la Amenaza de la Censura Anticristiana y de la Discriminación de otras Opiniones en las Nuevas Plataformas de Medios), el informe analizaba muchas de las nuevas empresas líderes como Google, Apple, Facebook y Twitter.

Según se presenta en su página web, NRB es una asociación internacional de comunicadores cristianos, ajena a la política.

Aunque es verdad que los nuevos medios de comunicación de Internet han abierto muchas posibilidades para el intercambio de ideas y opiniones, el informe expresaba, al mismo tiempo, su preocupación por el hecho de que un pequeño número de grandes empresas tengan el control de esta industria.

Cuando se trata de religión, el informe ve verdaderos problemas. “Nuestra conclusión es que las ideas y otros contenidos religiosos cristianos se enfrentan a un peligro claro y cierto de censura en las plataformas de comunicación basadas en la red”, señalaba.

El estudio desvelaba las distintas formas en que afectan a la religión las políticas de los nuevos gigantes mediáticos.

Apple

Algunas empresas ya han prohibido el contenido cristiano, mientras que otras han establecido directrices que es muy probable que en el futuro lleven a la censura, señalaba el informe. Apple ha bloqueado, en dos ocasiones, aplicaciones cristianas en la tienda iTunes debido a su contenido religioso.

De hecho, según el informe, las únicas aplicaciones que Apple ha bloqueado debido a las opiniones expresadas en ellas son las que reflejan el punto de vista cristiano.

En noviembre de 2010, Apple revocaba el visto bueno dado a la aplicación Declaración de Manhattan. Se trata de una declaración de las creencias cristianas sobre el matrimonio, la santidad de la vida y la libertad religiosa. La razón dada fue que uno de los puntos de la declaración era que la conducta homosexual es inmoral y esto, según el punto de vista de Apple, era ofensivo.

Más tarde, en marzo de 2011, Apple censuraba también la aplicación de Exodus International, una institución cristiana que ayuda a la gente a dejar el estilo de vida homosexual. Una vez más Apple declaró que esta era ofensiva y violaba sus directrices.

Después, en julio de 2011, Apple sacó iTunes de la Christian Values Network, un portal que financia organizaciones caritativas. El informe decía que lo que había conducido a esta medida habían sido las quejas de que algunas organizaciones asistenciales tenían posturas críticas con las iniciativas a favor de los derechos de los homosexuales.

El informe concluía que, en general, la política de Apple respecto a sus aplicaciones es vaga y confusa, siendo en algunos casos censora en el tema de la religión. Cuando se trata de sátiras, humor o comentarios políticos, las normas son muy diferentes, dejando un amplio margen al contenido.

Por ejemplo, sus directrices sobre la religión definen que debería prohibirse su contenido si es "ofensivo, mal intencionado" o si contiene material que sea "abusivo", o sea "inapropiado" o "inaceptable". El informe indicaba que, al usar términos tan difusos, Apple tiene las más amplias facultades para determinar qué ideas religiosas prefieren y qué censurarán.

No hay duda, concluía el informe, de que la política de Apple respecto al contenido religioso sería "extraordinariamente inadecuada" si se la confrontara con los criterios de libertad de expresión establecidos por el Tribunal Supremo de Estados Unidos bajo la Primera Enmienda.

Google

En cuanto a Google el informe señalaba que se negó a colocar en su motor de búsqueda un anuncio pro vida cristiano del Christian Institute. El anuncio se rechazó basándose en la "política de Google de no permitir publicidad en sus páginas webs que contenga contenido relacionado con el aborto y la religión".

El Christian Institute llevó a Google a los tribunales y, como resultado, se permitió el anuncio y Google cambió su política de no permitir anuncios sobre el aborto de grupos religiosos, siempre y cuando se encuadren en un marco objetivo.

No obstante, la política de Google sigue siendo bloquear cualquier anuncio sobre el aborto que contenga la frase "el aborto es asesinato", afirmación considerada algo "horripilante".

Otro problema subrayado en el informe tiene que ver con las directrices de Google para sus herramientas web, a disposición de las organizaciones no lucrativas. El uso gratuito o con descuentos de estas herramientas no se permite a iglesias, grupos religiosos, u organizaciones que tengan en cuenta la religión o la orientación sexual al contratar a sus empleados. Según el informe, las iglesias cristianas que han solicitado a Google el estatus de no lucrativas han sido rechazadas.

Un caso que implicó a Google fue el relacionado con una página web noruega que contenía críticas a la Cienciología. Los abogados que representan a la Cienciología protestaron a Google de que, al citarles, el sitio tenía contenido con copyright. En consecuencia las páginas del sitio noruego fueron retiradas del índice de Google.

El informe de NRB señalaba que esta medida es preocupante, ya que hay algunos grupos cristianos que hacen exposiciones sobre la falta de fidelidad a la Biblia de algunos movimientos religiosos. Para hacerlo necesitan citar las fuentes originales. La ley de copyright permite el uso equilibrado de material para informar y criticar, por lo que la postura de Google podría bloquear injustamente a grupos cristianos por hacer críticas a lo que consideran enseñanzas falsas.

Durante la época en que operó en China a través de una versión local de su web, Google también expresó su voluntad de cooperar con el gobierno para bloquear listas negras de palabras de su motor de búsqueda relacionadas con el grupo religioso Falun Gong y el Dalai Lama.

El informe concluía su sección sobre Google citando el testimonio de Scott Cleland, antiguo subsecretario adjunto norteamericano para Políticas de Información y Comunicación, quien declaraba que "Google rechaza los valores tradicionales judeocristianos".

Según el informe, Facebook también es culpable de censurar. Tiene la política de borrar de su sitio los comentarios antihomosexuales y tiene alianzas con algunas organizaciones que promueven la agenda homosexual.

Otro ejemplo recogido en el informe es cómo Facebook retiró un post de una foto con dos hombres besándose. Facebook cambió de decisión rápidamente y se disculpó. En cambio, en otros casos de fotos con imágenes sexuales no relacionadas con la homosexualidad el material ha sido eliminado de modo definitivo.

El discurso del odio

Con la excepción de Twitter, la política de las principales plataformas web tiene definiciones muy difusas de lo que consideran el discurso del odio, que el informe critica por considerarlo un peligro para la libertad de expresión. Facebook, por ejemplo, prohíbe "contenido religioso incitante; agendas político religiosas".

Citando las directrices de Google, el informe señalaba lo que él define como discurso del odio: "Por esto, nos referimos al contenido que promueva el odio... hacia grupos basándose en... la religión... o la orientación sexual / identidad de género".

Las normas de Google bloquean también el contenido publicitario que critique a grupos por su religión, orientación sexual o identidad de género. El informe apuntaba que esto elimina la publicidad de los grupos cristianos pro familia, que se oponen a algunos grupos de defensa de los homosexuales que promueven la legalización del matrimonio del mismo sexo. Implica también que las críticas a otras religiones o sectas teológicamente equivocadas violan la política de Google.

El informe continuaba identificando problemas similares en otras empresas de nuevos medios, como MySpace, que también tiene una política muy difusa y poco definida cuando se trata del discurso del odio y la homosexualidad.

Según el informe, los proveedores de servicios de internet Comcast, AT&T, y Verizon violan también la libertad de expresión y sus normas permitirían censurar cualquier contenido cristiano.

El informe concluía con una petición a estas empresas para que cambien de política, de manera que se garantice la libertad de expresión, y para que renuncien a la censura de los legítimos puntos de vista cristianos. Una petición que hay que esperar que no caiga en saco roto.