La cigüeña llega por correo

Arzobispo de La Plata advierte sobre banco de semen

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LA PLATA, Domingo 13 mayo 2012 (ZENIT.org).- El programa “Claves para un Mundo Mejor”, transmitido por América TV, tuvo como invitado días atrás a monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, quien comentó una noticia que ha dado cuenta de la existencia de “un banco de semen que según parece es el más grande del mundo y se llama “Cryos International”.

Según informa el sitio areopago.org.ar, el nombre es sintomático porque “cryos” en griego significa frío, helado; se alude posiblemente al frío necesario para la conservación del material biológico. La filial danesa de la empresa ofrece por Internet la venta de semen humano, bien cualificado. Así que ahora la “cigüeña puede llegar por correo”.

Comenzó explicando que “en los últimos años se han difundido, en todo el mundo, las técnicas de fecundación asistida. Habría que llamarlas mejor de procreación artificial” y por eso en “algunos países han puesto ciertos límites al avance de estas técnicas, por ejemplo, prohibiendo la fecundación con elementos biológicos de donantes ajenos a la pareja que quiere tener un hijo”.

Refiriéndose a la oferta de la empresa danesa señaló que “consiste en que cualquier persona, por ejemplo, una mujer soltera, o unida en pareja, que quiere tener un hijo, puede encargarlo a través de su computadora, selecciona el tipo que quiere y lo paga también allí. Lo recibe en su casa y se lo aplica, caseramente. Se puede elegir el color del pelo, el color de ojos, el índice de inteligencia y otras características. Las estadísticas señalan que no son muy requeridos los pelirrojos”.

“Hay precios bastante acomodados. Si el donante es anónimo, si la persona que compra no sabe de quien se trata ni que características tenga, cuesta entre 40 y 140 euros la dosis, que es ínfima, Creo que son 0,5 mililitros o algo así. Ahora, si es alguien conocido cuesta entre 120 y 320 euros. Conocido quiere decir que hay una base de datos de tal manera que accediendo a ella se puede oír la voz del tipo, ver fotos de cuando era niño, conocer algunas otras características como, por ejemplo, su coeficiente intelectual. De modo que se puede elegir el futuro bebé de acuerdo a una planilla”, agregó el prelado platense.

Luego comentó que, en un reportaje que acompaña al informe, se da cuenta que “uno de los donantes fue advertido por la empresa, la filial danesa de la “Cryos International”, de que tarde o temprano algún niño concebido con su semen iba a querer conocerlo. El muy fresco dijo que no tenía ninguna dificultad en encontrarse con él, porque después de todo se trata de una cuestión puramente genética. A ese nivel se ha degradado la paternidad humana y el misterio de la transmisión de la vida”.

Mons. Héctor Aguer añadió que la “Cryos International” proyecta “fletar un «barco de fecundación» para instalarse en aguas internacionales, junto al límite de aquellos países en los cuales no está permitida esta procreación artificial, para ofrecer ese servicio aguas adentro” y añadió que “este tema, como ustedes ven, no merece mayores comentarios. “Ex evidencia patet”, decían los escolásticos. La evidencia es clarísima aquí con sólo exponer de qué se trata”.

“Yo haría una simple reflexión: cuando el hombre, con su conducta, viola la frontera del orden natural, cualquier cosa es posible. Puede aventurarse hasta las fantasías más alocadas en el proceso de una vertiginosa deshumanización”, culminó.