La 'Civilta' Cattolica' se renueva y se publica en todas las plataformas digitales

Un medio no oficial vaticano con el 'placet' de la Santa Sede

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1289 hits

La nueva versión de la revista La Civiltà Cattolica fue presentada ayer en la Sala de Prensa de la Santa Sede. No se trata solamente de un lifting gráfico bastante respetuoso del anterior, y una accesibilidad desde todas las plataformas digitales, sino también de un ampliarse de las temáticas, insistiendo en las reflexiones, evaluaciones, críticas y pensamientos, excluyendo la crónica que se deja a los medios informativos. Y como siempre se quiso, con un lenguaje accesible a los no especialistas.

Esta revista quincenal es la más antigua de Italia, encomendada por el papa Pío IX a los jesuitas para llegar a todos, y era controlada personalmente por el santo padre antes de su publicación; esto hasta Juan XXIII, cuando la tarea de ver los contenidos pasó a la Secretaría de Estado. Una revista de cultura, de 'corte católico', que no es un medio oficial de la Iglesia, en la que escriben su pensamiento solamente jesuitas, motivo por el cual en estos tiempos podría escribir también el papa...

Expusieron la iniciativa, el presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales Claudio Maria Celli; el subsecretario para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado Antoine Camilleri, y el director de La Civiltà Cattolica Antonio Spadaro SJ.

Monseñor Celli recordó que su intervención está ligada a la experiencia que tuvo "cuando corregía los borradores" y en los años 90, período en el que gestionó el diálogo de la Santa Sede con la dirección de La Civiltá Cattolica. Se trata de una revista que nació el 6 de abril de 1850, dedicada a la actualidad, y que se inserta en la tradición de los jesuitas.

Añadió que un segundo factor “es el lenguaje, que busca no ser para expertos. Y esto la Iglesia debe encontrarlo también en nuestros días”, y se suma un tercero “el desafío desde entonces de difundirla lo más posible, hoy encuentra un nuevo reto con los ipad, otros soportes en la web, y las nuevas tecnologías”.

La Civiltà Cattolica y la Secretaría de Estado

Interrogado por uno de los periodistas sobre la relación entre La Civilta' Cattolica y la Secretaría de Estado, monseñor Cellini indicó que “mi tiempo estuvo marcado por esta relación de franca y respetuosa colaboración”. Admitió que los contenidos, que son una expresión del pensamiento de los jesuitas, son vistos incluso por altos niveles de la Secretaría de Estado. Incluso con algunos descuidos, como es comprensible. Incluso sobre la oportunidad de algunos artículos, en un determinado momento o sobre un determinado tema, indicó que “en mis cinco años habrá sucedido unas tres veces”.

El director de la revista, padre Spadaro, indicó que antes de su publicación se envían los borradores a la Secretaría de Estado que divide los artículos según la competencia. Se consulta a los oficiales de Estado de las dos secciones y cada uno señala sugerencias e incluso la supresión de párrafos. Después de cual, el subsecretario de la segunda sección dedica una mañana a ver los artículos y las sugerencias realizadas.

El padre Spadaro precisó que, junto al subsecretario, estudia en qué medida se aplican las sugerencias. E incluso sucedió que eliminaeron un artículo. “Se trabaja de manera estimulante, siempre es un enriquecerse”, porque “se trabaja en sintonía”. Indicó también que quienes controlan los artículos son muy competentes y se ve en detalles que pasarían inadvertidos a los no expertos.

El director de la Oficina de Prensa, padre Federico Lombardi añadió que “a veces la secretaría de Estado sugiere un tema para que se trate. Pero casi el 99% nace de la propuesta del colegio de escritores”. No es una pasividad, sino una producción cultural, dijo, “que se sintoniza sobre diversos aspectos, por lo que quien lee puede estar seguro de que hay sintonía con la Secretaría de Estado”.

¿Desde cuándo existe esta relación con la Secretaría de Estado? El padre Spadaro respondió a ZENIT indicando que la revista, desde su inicio, fue leída siempre por los pontífices, si bien desde Juan XXIII dicha tarea pasó a la Secretaría de Estado.

Monseñor Camillieri, de la Secretaría de Estado, indicó que se trata de “innovaciones importantes”, no solamente desde el punto de vista gráfico de esta revista, la más antigua de Italia. Entre ellas, “también la posibilidad para todos de consultar cómodamente desde casa todos los números pasados de estos 158 años, en pdf”.

Recordó cuándo Benedicto XVI indicó: “La Civiltà Cattolica para ser fiel a su naturaleza y su tarea deberá renovarse constantemente”. Y nosotros estamos dijo, “para realizar una renovación, no solamente exterior, pero que la coloque de manera adecuada en el panorama contemporáneo del periodismo cultural de alto perfil”.

Y que Juan Pablo II reiteró en 1990 la importancia de que el vínculo particular de la revista con el papa y la Santa Sede “no solamente se mantenga sino que se refuerce”, lo que puede a veces costar “sacrificios y renuncias a juicios y puntos de vista personales”, que en el espíritu del voto de especial de los jesuitas de obediencia al papa, “no dejarán de producir frutos espirituales para el bien de la Iglesia”.

Precisó que “La Civiltà Cattolica no es una revista especializada sino de cultura, con un corte específicamente 'católico' en el sentido de que quiere ayudar al lector a pensar cristianamente la realidad de hoy”. “Una revista que en su origen tuvo una actitud y estilo combativo y polémico, en sintonía con el clima reinante”, indicó. Si bien en la situación actual, que cambió mucho tras el Concilio Vaticano II, se apunta a establecer con todos los hombres un diálogo, incluso “con quienes no comparten la fe cristiana pero tienen el culto de valores altamente humanos”.

El padre Spadaro, director de la revista, indicó algunos puntos interesantes, como el hecho de que es escrita por una comisión de siete jesuitas escritores, y que incluso los artículos no firmados pasaron por la misma.

Hoy la revista --escrita solamente por jesuitas- cuenta con más firmas internacionales. No hay un lugar de redacción, sino que cada uno trabaja en su habitación, “casi como monjes”. Se desayuna, almuerza, etc, y aunque no se debería en ciertos momentos, se acaba siempre hablando de trabajo. Y si bien contará con más firmas internacionales, la revista será 'cocinada' en el interior de la redacción estable.

A nivel de estructura desaparecen las crónicas en base a diarios, blog y tweets, insistiendo en las reflexiones, evaluaciones, críticas y pensamiento. También con el 'Focus' y sus artículos relativos a la actualidad política, económica, internacional, social y jurídica. Y más entrevistas.

Un periodismo cultural que se coloca en un territorio de frontera. Puede acoger artículos solo escritos por jesuitas, y por lo tanto el papa puede escribirlos, aunque admitió que “el hecho de que haya un jesuita que se volvió papa, un poco nos desorientó, y estamos intentando entender, si bien reconocemos la clarísima raíz ignaciana. “A nivel de sintonía espiritual nos sentimos implicados, si bien el papa no es de los jesuitas sino un papa de todos”.