La Comunidad de San Egidio presenta al Papa el Encuentro Interreligioso de Aquisgrán

En una audiencia con ocasión de la festividad de San Gil

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CIUDAD DEL VATICANO, 2 septiembre 2003 (ZENIT.org).- El lunes pasado, en Castel Gandolfo, Andrea Riccardi, fundador de la «Comunidad de San Egidio», y monseñor Vincenzo Paglia, obispo de Terni-Narni-Amelia y asesor espiritual del movimiento, presentaron a Juan Pablo II el próximo Encuentro Interreligioso que acogerá la ciudad alemana de Aquisgrán del 7 al 9 de septiembre.



Centraron la audiencia el tema de Europa --cuestión que ocupará en Aquisgrán a líderes religiosos y otros participantes de más de cincuenta países-- y el diálogo interreligioso por la paz en la situación de tensión y esperanza que caracteriza el panorama internacional tras el conflicto iraquí, según informa un comunicado de prensa de la Comunidad de San Egidio.

Desde 1987, a través de una red de amistad entre los representantes de los diferentes credos y culturas de unos 70 países del mundo, la «Comunidad de Sant’Egidio» ha promovido los Encuentros Internacionales Interreligiosos como una peregrinación de paz que de año en año hace parada en distintas ciudades europeas y mediterráneas.

Con la iniciativa, la Comunidad da continuidad al espíritu de la Jornada Mundial de Oración de Asís, convocada por Juan Pablo II en 1986, recogiendo la invitación final del Santo Padre en aquel histórico encuentro: «Continuemos difundiendo el mensaje de la Paz y viviendo el espíritu de Asís».

Aquisgrán se convertirá durante tres días en capital de la paz y símbolo de la nueva realidad europea --con sus interrogantes, sus esperanzas y sus desafíos hacia el futuro-- bajo el lema «Entre guerra y paz: religiones y culturas se encuentran».

El Encuentro por la Paz de 2003 se celebrará en colaboración con dicha diócesis alemana con el objetivo de identificar nuevas vías posibles de encuentro y de compromiso común por la paz.

La audiencia del lunes con el Papa se celebró con ocasión de la festividad de San Gil (en italiano «Sant’Egidio»), una figura importante para los jóvenes que en 1968 dieron vida en Roma a la Comunidad que lleva su nombre. Esta «asociación pública de laicos de la Iglesia» está formada actualmente por más de 40.000 personas en más de 60 países.

La Comunidad de San Egidio desarrolla su labor a través de actividades de evangelización y de asistencia a favor de los más pobres, de promoción del diálogo ecuménico e interreligioso, y con proyectos de paz y de resolución de conflictos. De hecho, sus miembros fueron mediadores decisivos en el final de la guerra civil de Mozambique y Guatemala y han desempeñado igualmente un papel de mediación en el final de los combates en Liberia.