La comunidad internacional en dificultad ante una nueva tipología de conflictos

Entrevista al observador vaticano ante la ONU arzobispo Tomasi. Hay grupos que usan la religión para llegar al poder

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1129 hits

Monseñor Silvano Tomasi, observador permanente del Vaticano ante las Naciones Unidas no tiene dudas: nos encontramos ante una nueva tipología de conflictos, delante de los cuales la comunidad internacional se interroga sobre cómo evitar la masacre de la población civil y los éxodos forzados de las poblaciones.

En el contexto internacional existe una gran dificultad para encontrar las vías adecuadas que permitan responder a esta situación, que pone no pocos interrogantes desde el punto de vista ético.

Excelencia, ¿cuál es la principal preocupación de la comunidad internacional?

--Mons. Tomasi: En este momento la comunidad internacional se está preocupando de tres puntos calientes del mundo. Uno es Siria, el otro Malí, y después la República Democrática del Congo, país sobre el cual se habla poco.

Los otros países sufren debido a conflictos internos, como Afganistán o enfrentan fuertes tensiones internas como sucede en Egipto. En todas estas zonas hay violencia y civiles que mueren debido a las actividades militares. La violencia viene de los estados y de los grupos armados que no dependen del Estado. La complejidad de las guerras modernas involucra a nuevos protagonistas y tecnologías como los drones, y nuevos criterios de acción. La violencia crece y produce numerosas víctimas.

¿Por lo tanto, hablamos de una nueva problemática?

--Mons. Tomasi: La pregunta que se presenta en el contexto internacional es principalmente cómo prevenir el daño a la población civil. Y un segundo aspecto es el de la violencia y guerrilla urbana, visto que los centros habitados interesan para controlar las comunicaciones y para asegurarse el apoyo de la gente --que en nuestra época- viven mayoritariamente en las ciudades.

Lamentablemente la falta del respeto del derecho humanitario internacional por parte de todos los beligerantes, empeñados sólo en sus objetivos militares, está en la raíz de sufrimiento de tantas víctimas en las zonas urbanas.

¿Por lo tanto hablamos de objetivos no necesariamente militares?

--Mons. Tomasi: El objetivo principal de ellos es obtener el poder y no toman en cuenta los medios con los que se llega al objetivo. El rechazo de los demás, no lleva seguramente a una convivencia pacífica. Desde el punto de vista ético y de relaciones políticas entre fuerzas públicas, entre los Estados, en el contexto internacional, se está registrando una gran dificultad para encontrar una respuesta a una situación que ve cada vez más violado el derecho humanitario y la obligación de observarlo que tienen los Estados y los grupos rebeldes.

En esa nueva tipología de conflictos, ¿cuáles son las consecuencias?

--Mons. Tomasi: Hay diversas explosiones de violencia que se sitúan fuera de las formas habituales de conflictualidad internacional y en las qué la mayoría de las víctimas son mujeres y niños. Estas guerras provocan éxodos forzados de miles y miles de refugiados. No se toma en consideración el punto de vista de las víctimas. Además la comunidad internacional tiene dificultad para acoger y asistir las víctimas de decisiones tomadas sin su participación y contra sus intereses. Nos encontramos por lo tanto delante de consecuencias que recaen en la comunidad internacional mientras esta se encuentra impreparada o no dispuesta a gestionarlas.

¿Sobre qué es necesario reflexionar?

--Mons. Tomasi: Sobre cómo gestionar los conflictos. Esta es una de las preocupaciones sobre las que debemos reflexionar, sea desde el punto de vista estratégico como político, y principalmente desde el punto de vista ético. La responsabilidad moral de prevenir este tipo de violencia generalizada encuentra aceptación, así como la de encontrar formas adecuadas para proteger a la población civil. Entretanto el procedimiento que hay que seguir cuando la voluntad de todos es intervenir sin producir mayores daños, aún no está bien definida ni es muy objetiva.

¿Podemos definirlas como guerras civiles?

--Mons. Tomasi: Muchas veces los conflictos en curso son guerras civiles, por ejemplo en el Congo-Kinshasa, en Siria y en Malí, son de hecho guerras civiles, que después involucran a otros países y así toman una dimensión internacional. Los protagonistas son grupos o grupúsculos que tienen intereses personales o que se vuelven agentes de poderes externos, muchas veces bajo la copertura de la religión. En realidad existe frecuentemente un deseo de controlar los recursos y proteger intereses propios.

No faltan los grupos que usando la religión, lamentablemente, se valen del fanatismo como copertura emotiva y se apelan a la población para así motivar públicamente sus intenciones, y justificar su búsqueda del poder.