La crisis de Libia exige una respuesta europea coordinada

El Jesuit Refugee Service pide una acción decidida

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ROMA, martes 8 de marzo de 2011 (ZENIT.org).- Frente a la grave situación que se está viviendo en Libia, es necesaria y urgente una respuesta coordinada de la Unión Europea (UE).

Es lo que ha declarado, en un comunicado difundido este martes, el Servicio de los Jesuitas para los Refugiados (Jesuit Refugee Service, JRS), acogiendo “favorablemente las iniciativas y las declaraciones anticipadas por algunos gobiernos europeos desde el principio de la crisis de Libia”.

El encuentro de los ministros de Exteriores de la UE del 10 de marzo y el Consejo Europeo del 11 de marzo, afirma el texto: “son los lugares más apropiados para promover una acción mayormente coordinada”.

“Además de asegurara que se tomen medidas concretas para frenar la violencia en Libia y para garantizar la distribución de constantes y adecuadas ayudas humanitarias”, el JRS dirige una llamada urgente a los gobiernos de la UE, sobre todo con dos propósitos.

Antes que nada, pide que se “identifiquen a los solicitantes de asilo y a los refugiados atrapados en Libia” y se les ofrezca “una oportunidad de reasentamiento en los Estados de la Unión”.

En segundo lugar, exhorta a desarrollar un “plan de emergencia para gestionar la llegada espontánea en Europa de refugiados y emigrantes, que comprenda la plena activación de la Directiva de Protección Temporal (2001/55/CE), en el caso de que las llegadas sean numerosas y la suspensión del reglamento de Dublín con referencia a los reenvíos a Italia y a Malta.

El JRS recuerda también que “la respuesta no debería estar limitada a los ciudadanos libios y a los trabajadores inmigrantes”, porque “es importante no olvidar a los casi 11.000 refugiados presentes en el país”.

De hecho, mientras tanto los trabajadores inmigrantes de Libia están siendo evacuados por los propios Gobiernos y por las Organizaciones Internacionales para las Migraciones, “los refugiados no tienen adonde ir” y “son particularmente vulnerables a la violencia”.

En los últimos días, el JRS ha sabido de “ciudadanos sub-saharianos inocentes que fueron golpeados, apuñalados y algunos asesinados porque se sospechaba injustamente que eran mercenarios a sueldo por Ghaddafi para asesinar a libios”.

Desde mitades de febrero, casi 180.000 personas huyeron de Libia, y miles de refugiados llegaban cada día a Túnez y Egipto.

“No se puede esperar que los países del Mediterráneo sean los únicos que se tomen la responsabilidad de proteger a estos refugiados”, declaró el JRS.

“En momentos de crisis, las Naciones europeas están llamadas a demostrar su compromiso por la tutela de la dignidad y de los derechos humanos”.

La Convención sobre los Refugiados de 1951 está basada, de hecho, sobre el principio de compartir la responsabilidad. “Si los Estados eluden tal responsabilidad, son los refugiados los que pagan las consecuencias”.

“Los Gobiernos europeos deberían estar en condiciones de aliviar los sufrimientos de los más vulnerables”, concluyó el JRS.