La difícil relación China-Taiwan, ante la toma de posesión del nuevo pontífice

Mientras la República Popular mantiene una postura ''acartonada'', Taiwan envía una delegación al más alto nivel

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1515 hits

Al día siguiente de la elección del papa Francisco, el Parlamento de la República Popular china eligió como presidente al líder del Partido Comunista de China (PCCh), Xi Jinping. El dilema del gigante asiático es cómo moverse ante el nuevo papa. La respuesta ha sido convencional y "acartonada". En cambio Taiwan envía una delegación al más alto nivel.

La diplomacia de la China continental, el 14 de marzo –informaba el mismo día la agencia Eglises d'Asie--, durante la rueda de prensa diaria de la Cancillería, Hua Chunying, su portavoz, en nombre del gobierno "felicitó al cardenal Bergoglio por su elección como nuevo papa".

El portavoz añadió que el gobierno chino fue "sincero en su deseo de normalizar las relaciones" con el Vaticano, y China "espera que bajo la dirección del nuevo papa, el Vaticano adopte una actitud flexible y pragmática a fin de crear las condiciones para mejorar las relaciones. “El portavoz reiteró las dos exigencias tradicionales de Pekín: la ruptura de relaciones diplomáticas entre Taiwan y la Santa Sede, y la no injerencia "en los asuntos internos de China, con el pretexto de la religión”.

En abril de 2005, a raíz de la elección de Benedicto XVI, el mensaje del Ministerio chino de Asuntos Exteriores era el mismo, casi palabra por palabra. El gobierno no felicitó como ahora al cardenal Ratzinger pero expresó sus "más cálidos saludos" . No hizo mención de una "actitud flexible y pragmática" sino aludió a la esperanza de ver al nuevo papa "crear condiciones favorables para la normalización de las relaciones". En cuanto a las dos condiciones, fueron expresadas exactamente en los mismos términos. El único elemento que diferencia las reacciones de China entre la elección de Benedicto XVI y la de Francisco es que en 2005, la Asociación Patriótica y la Conferencia Episcopal "oficial" enviaron al día siguiente de las elecciones, mensajes de felicitación a la Santa Sede. Esta vez, no se han enviado aún este tipo de mensajes. Este retraso puede deberse a la reacción oficial posterior a la carta de Benedicto XVI a los católicos chinos de 2007.

Más allá de estas declaraciones de carácter formal, un punto interesante es la composición de las delegaciones oficiales que los gobiernos envían a Roma para asistir a la entronización del nuevo Papa.

En 2005, el día del funeral del Juan Pablo II, entre las delegaciones estaba el presidente taiwanés. La prensa taiwanesa subrayó el "carácter histórico" y el "éxito diplomático", mientras que Pekín criticó "una acción ante la creación de dos Chinas o una China y un Taiwan, cosa que el gobierno chino siempre rechazó. Para la China Popular, la evidencia de la presencia del presidente Chen en San Pedro fue un revés.

Esta vez, ante la ausencia de funerales y la misa de inicio del pontificado de Francisco, mañana 19 de marzo, la cuestión se planteaba a nivel de la delegación que Taiwán enviara a Roma para la ocasión. Después de la elección del papa Francisco, el presidente taiwanés Ma Ying-jeou, su ministro de Asuntos Exteriores David Lin, y su embajador ante la Santa Sede Larry Wang, enviaron mensajes de felicitación a la Santa Sede. El 14 de marzo, David Lin señaló que "los detalles de la composición de la delegación [de Taiwan a la misa de inauguración del pontificado] se estaban ultimando".

Según los observadores, la presencia del presidente Ma en Roma el 19 de marzo sería una sorpresa. En efecto, mientras el presidente Chen, miembro del campo de los independentistas estaba dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad que le permitiera asentar el estatuto internacional de su país, el presidente Ma, miembro del Kuomintang, inició desde que llegó al poder en 2008, una política de acercamiento a Pekín y evitaría todo gesto que pudiera provocar el desacuerdo de Pekín. Pues ha decidido estar a pesar de los cálculos de los observadores.

La Santa Sede está presente en un pequeño número de países con los que Taiwan mantiene relaciones diplomáticas y Taipei no puede darse el lujo de descuidar estas relaciones.

El presidente de la República de China (Taiwan), Ma Ying-jeou, viajó este domingo para asistir a la misa inaugural de mañana, según anunció la vicecanciller Vanessa Shih, el viernes 15. "El primer mandatario encabezará una delegación integrada por cinco miembros que representará a la República de China en la inminente misa inaugural del nuevo Sumo Pontífice", manifestó Shih en una rueda de prensa. Los otros cuatro miembros de la delegación son la primera dama Mei-ching Chow, el secretario general del Consejo de Seguridad Nacional Jason Yuan, la vicecanciller Shih y el rector de la Universidad Católica Fu Jen, Vincent Chiang.

El presidente Ma y su comitiva viajaron al Vaticano en un vuelo fletado por la mayor aerolínea taiwanesa "China Airlines", que salió rumbo a Roma a las 11:20 p.m. del domingo 17, había anunciado Shih. Precisó que la delegación de Taiwan partiría de la Santa Sede de regreso a Taipei a las 10:30 p.m. de ese mismo día.

Según Shih, además de participar en la misa inaugural del papa Francisco, el presidente Ma también tiene proyectado realizar una serie de visitas religiosas durante su estadía en el Vaticano, y tenía previsto reunirse con el personal diplomático de Taiwán acreditado ante la Santa Sede, y con los expatriados taiwaneses en Italia.

Shih reveló asimismo que el Gobierno de Italia, país que no mantiene relaciones diplomáticas con Taiwan, había acordado ofrecer un tratamiento de cortesía a la delegación de la República de China, a su llegada al Aeropuerto Internacional Leonardo da Vinci en Roma.

El Vaticano es actualmente el único aliado diplomático de la República de China en Europa, habiendo mantenido ambas partes contactos estrechos y frecuentes, desde el establecimiento de relaciones diplomáticas, en julio de 1942.

Por su parte, el encargado de negocios de la Santa Sede acreditado en Taiwan, monseñor Paul Russell, emitió ese mismo día una declaración diciendo que la Santa Sede acogería con sumo agrado la visita del presidente Ma y le recibiría con todos los honores dignos de su rango.

"La Santa Sede está muy agradecida al presidente Ma por haberle hecho llegar su mensaje de felicitación al flamante papa Francisco en ocasión de su elección", añadió monseñor Paul Russell en su declaración.

Con la colaboración en la traducción del francés de Raquel Anillo, en la información que se refiere a la agencia Eglises d'Asie