La diócesis de La Crosse (Wisconsin) niega la comunión al legislador que no respete la vida

Con su respaldo al aborto o a la eutanasia

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LA CROSSE (WISCONSIN), viernes, 9 enero 2004 (ZENIT.org).- Los legisladores católicos que vulneren el derecho a la vida con su apoyo al aborto o a la eutanasia ya no podrán recibir la Santa Comunión en la diócesis de La Crosse (Wisconsin, Estados Unidos).



Así lo ha indicado el entonces obispo de dicha diócesis en una notificación difundida el pasado jueves, si bien está fechada el 23 de noviembre del 2003.

«El Papa Juan Pablo II –recuerda el prelado--, confirmando la constante enseñanza de la Iglesia, nos ha recordado frecuentemente que “aquellos que están directamente implicados en cuerpos legislativos tienen una grave y clara responsabilidad de oponerse a cualquier ley que ataque la vida humana. Para ellos, como para todo católico, es imposible promover tales leyes o votar por ellas”».

En este sentido, un legislador católico que apoye el aborto o la eutanasia, «tras conocer la enseñanza de la Iglesia, comete un pecado manifiestamente grave que es causa de serio escándalo para los demás», se lee en la notificación firmada por el obispo Burke. La ley de la Iglesia establece que tales personas «no sean admitidas a la Santa Comunión» (Cf. Código de Derecho Canónico, can. 915), aclara.

El prelado hace un llamamiento a los legisladores católicos fieles de la diócesis de La Crosse, para que «defiendan la ley natural y divina respecto a la inviolable dignidad de toda vida humana».

No hacerlo así supone «un grave pecado público y da escándalo a todos fieles». Por ello, de acuerdo con el canon citado, el obispo Burke establece que «los legisladores católicos que se cuenten entre los fieles de La Crosse y continúen respaldando el aborto o la eutanasia, no se presenten a recibir la Santa Comunión» hasta que «públicamente renuncien a su apoyo a estas prácticas injustas».

El obispo Raymond Burke además ha escrito cartas a tres legisladores católicos advirtiéndoles del riesgo que corre su fe si continúan votando medidas «anti-vida», «incluyendo el aborto y la eutanasia», recoge «Associated Press».

El prelado fue nombrado arzobispo de la diócesis estadounidense de Saint Louis (Missouri) el 2 de diciembre pasado, sede que ocupará a finales de este mes. Aún se desconoce quién le sucederá en La Crosse.