La discriminación anticristiana en tiempo de las redes sociales

Los problemas de algunas iniciativas digitales con la censura encubierta

Roma, (Zenit.org) Jorge Enrique Mujica | 2142 hits

Las «Normas comunitarias de Facebook» indican claramente que esa red social protege la expresión de opiniones y contenidos y para ello, estando dirigida a un público mundial, pone a los usuarios reglas que vetan cargar contenidos que supongan violencia y amenazas, conductas autodestructivas, acoso, lenguaje que incita al odio, desnudos y pornografía, etc. (pueden verse las normas en este enlace: http://www.facebook.com/communitystandards). Otros espacios digitales como Twitter, YouTube, Google+, etc., poseen reglas análogas. ¿Y se aplican? La respuesta parece ser un «depende de quién se trate», independientemente de si, efectivamente, están rompiendo las normas.

El 25 de enero de 2013 Facebook cerraba definitivamente una de las páginas más populares en ámbito católico: «Memes católicos». La razón aducida por Facebook fue que «Memes católicos» inducía al «odio religioso». En realidad se trataba de una página con contenido apologético pero valió más el “criterio” de Facebook que las razones de los promotores de la página y las miles de firmas que logró para que no la cerraran.

Pero el caso de la fans page de «Memes católicos», que superó los más de cien mil seguidores mientras existió, no es algo aislado. La red social católica «Somos tu Iglesia» (www.somostuiglesia.com) surgió a raíz del cierre continuo de su perfil en Facebook. Más recientemente, Facebook tomó por ciertas algunas denuncias contra un perfil de la agencia ZENIT y lo bloqueó por varios días.

Según el estudio True Liberty in a New Media Age: An Examination of the Threat of Anti-Christian Censorship and Other Viewpoint Discrimination on New Media Platforms (Libertad Verdadera en una Nueva Era Mediática: Análisis de la Amenaza de la Censura Anticristiana y de la Discriminación de otras Opiniones en las Nuevas Plataformas de Medios) Apple, Google, Facebook y otras redes sociales hacen valer una censura de corte anticristiano ante determinados contenidos e ideas religiosas.

El estudio fue preparado por la National Religius Broadcasters (NRB) y se hizo público en 2011, poniendo de manifiesto la discriminación anticristiana, en base a análisis de comportamiento de esas redes y plataformas sociales respecto a ideas cristianas (por ejemplo el tema de la familia, la causa provida, etc.).

La censura de Apple, según el estudio de la NRB, consiste en bloquear aplicaciones, la de Google en vetar anuncios provida y la de Facebook en retirar post o contenidos cristianos de forma temporal o permanente.

El 11 de enero el periodista Willard Foxton publicó en su blog del periódico The Daily Telegraph un artículo donde evidenciaba la deriva pro aborto que Facebook comenzaba a seguir permitiendo anuncios de clínicas para el asesinato “legal” de niños en el vientre de sus mamás. El interés de Foxton no era propiamente el tema del aborto sino, más bien, qué algoritmos estaba usando la red social para dar con usuarios mujeres que, “en coincidencia”, estaban embarazadas (era evidente que a ellas estaba dirigida esa publicidad personalizada).

En el pasado Google fue llevado a los tribunales por el Christian Institute pues éste quiso comprar publicidad provida y Google no se lo permitió. Al final Google decidió no dar publicidad religiosa ni relacionada con el aborto pero, de hecho, eso no sucede.

Entre 2010 y 2011 Apple censuró tres aplicaciones cristianas, la Declaración de ManhattanExodus International y Christian Values Network. Las dos primeras mostraban la postura cristiana sobre la homosexualidad y por eso fueron retiradas. La tercera era un portal para la financiación de obras de caridad que fue reportada por la comunidad gay por no estar a favor de la causa homosexual.

Los católicos son un grupo especialmente vulnerable en las redes sociales. Ciertamente su presencia no es insignificante. A mediados de noviembre de 2009, durante el encuentro de la Comisión Episcopal Europea para los Medios (CEEM), Christian Hernández Gallardo, head of business development International Facebook, dio el dato: el 5% de los usuarios de esa red social se declaran católicos. Si actualmente son 1.000 millones los usuarios de Facebook, estamos hablando de al menos 50 millones de católicos registrados en esa red social. Sin embargo, parece que estos números (y sobre todo las personas que están detrás de cada perfil) es lo que menos importa.

Tal vez se ha llegado al tiempo en que pensar coherentemente y vivir la propia sea motivo de censura digital. O quizá sea más bien el tiempo de imposición del pensamiento único promovido por esas redes que deberían ser canales de auténtica libertad de expresión. Paradójicamente, tantas iniciativas anticristianas, algunas abiertamente de burla y sarcasmo, continúan pululando en Facebook y demás redes sociales. Las normas se aplican dependiendo de quién se trate.

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El autor de este artículo es colaborador de ZENIT en temas de internet y comunicación. Es licenciado en filosofía por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, de Roma, y «veterano» colaborador de medios impresos y digitales sobre argumentos religiosos y de comunicación. En la cuenta de Twitter https://twitter.com/web_pastor habla de Dios e internet y Church and media: evangelidigitalización.